Educar a tus hijos es una tarea que requiere esfuerzo y constancia. Lo que deseamos los padres es que crezcan felices y con amor. Y, una forma de conseguirlo es educar desde el respeto y el amor hacia ellos y hacia los demás. Pero ¿Qué es la crianza positiva? Es un modelo educativo que se basa en las prácticas que refuerzan los comportamientos adecuados de una manera positiva sin recurrir a castigos, golpes o gritos.

Como padres y educadores, debemos acompañar a los pequeños para que consigan adquirir habilidades y conocimientos. Para ello, debemos adaptar la forma de educar a cada etapa y momento, para que consigan ser personas seguras de sí mismas.

 

Los 10 consejos de crianza positiva

Te contamos los 10 consejos de crianza positiva que te ayudarán a que este proceso sea más gratificante para toda la familia.

 

1- Empieza por tu autocuidado.

Cuidar de uno mismo es fundamental para ser educado en positivo. Necesitamos recargar pilas para poder seguir funcionando y reaccionando con amabilidad y respeto. Así que busca un ratito para “desconectar” de la rutina, y que te permita reconectar contigo mismo y tus necesidades.

 

2- Crea tu plan de calma

Como humanos que somos, los adultos tenemos un límite de paciencia, y más cuando se junta el cansancio de todo el día con las rabietas de nuestros peques, que también están cansados.

Para ello, necesitas crear un plan de calma que te ayude a hacer una pausa. Es importante reflexionar sobre lo que está ocurriendo para que te permita volver a enfocarte. Puedes alejarte del caos para recuperar el control de tus pensamientos, acciones y sentimientos y seguir alineado con la crianza natural.

 

3- Estar presente en todo el proceso de la crianza.

Los niños quieren pasar tiempo con sus padres. Es así de sencillo. El problema es que los adultos vivimos en el mundo de las prisas y las preocupaciones, que por desgracia, suelen ser una prioridad. Esto lleva a que llegue la noche y no hayamos tenido tiempo para dedicar a nuestros pequeños.

Cuando un niño no recibe atención, la busca, y para ello normalmente utiliza malos comportamientos que sabe que generarán la atención que necesita.

Por ello, anticípate y busca momentos que puedas compartir con tus hijos. El desayuno, o las comidas, un ratito antes de la cena, el momento del baño… Procura que lo que haces con ellos sea un recuerdo gratificante y de disfrute familiar, ¡deja al lado el móvil por un momento!

 

4- Tus necesidades y limitaciones como padre y madre.

Somos padres y madres humanos, y nos equivocamos muchas veces. Para poder educar en la crianza positiva, un ejercicio básico y necesario es reconocer las debilidades y fortalezas de cada uno.

Intenta que la crianza de los hijos sea una labor de fácil manejo, y cuando no lo sea, busca momentos de desconexión que te ayuden a sentirte feliz como persona, como pareja.

Hacer conscientes a los hijos de las limitaciones propias es un acto de amor y de enseñanza. Así aprenderán con el ejemplo que todos podemos estar cansados o frustrados y nos podemos equivocar, pero lo importante es saber cómo remediarlo.

 

5- Estimula la autoestima e independencia de tu hijo.

Para un niño pequeño, las palabras y las acciones de los padres tienen un gran impacto en su autoestima. Es crucial hablarle desde la calma, y cuidar los calificativos negativos o las etiquetas. Cuando quitamos valor al niño, pierde el sentido de pertenencia en su propia familia, con el efecto negativo que tiene para su autoestima y confianza.

El niño necesita el espacio y el tiempo para explorar y aprender nuevas cosas. Deben explorar, acertar y equivocarse sin ser reprendidos por ello. Las comidas son un ejemplo de ello. Si tu bebé ya muestra interés por la comida puedes colocar a tu bebé en una trona segura y dale la oportunidad de comer solo, aunque siempre bajo supervisión. Descubrirá nuevas texturas y sabores. Además, aprenderá a gestionar los alimentos y a regular su apetito. Y, sobre todo, será un momento agradable que seguro le ayudará a introducir muchos alimentos que normalmente “no le gustan”.

 

6- Una crianza sin gritos ni castigos

La educación respetuosa no es ni permisiva ni punitiva. La crianza positiva se centra en buscar soluciones en lugar de castigos, el diálogo en lugar de los gritos. El grito y el castigo no educa, es un recurso de poder utilizado por el adulto que resulta efectivo a corto plazo, pero tiene consecuencias negativas a largo plazo. La clave está en la paciencia y la constancia que permiten crear una asociación positiva con tu hijo.

 

7- Establece el respeto mutuo.

Los adultos debemos respetar a cada miembro de la familia y las necesidades propias de cada situación concreta de la vida en familia. De esta manera, si los adultos respetamos las necesidades del niño, le estaremos educando desde el ejemplo para que sea un niño y futuro adulto respetuoso.

 

8- Empatiza con las emociones y comportamientos del niño y buscad soluciones juntos.

Los niños necesitan aprender a reconocer las emociones y saber gestionarlas. Este proceso es complicado para ellos, y como adultos, les podemos ayudar poniendo nombre a las emociones. Podemos ayudarles a buscar una solución para esa emoción o problema. Además, es muy gratificante reconocer las buenas acciones de tu peque, que alientan una conducta positiva a largo plazo.

 

9- El momento oportuno multiplica su eficacia.

De nada sirve intentar resolver un problema en pleno conflicto, o pretender que hagan algo cuando están en el momento de máximo disfrute de otra actividad. Esto solo puede agravar más la situación.

La crianza natura enseña a los niños a que necesitamos nuestro tiempo para tranquilizarnos, y después poder hablar del problema más tranquilamente. Busca la anticipación, y habla con ellos de lo que deberán hacer cuando llegue un momento concreto de conflicto para que no les coja desprevenidos.

 

10- Límites coherentes.

Para criar en positivo y de forma respetuosa, es necesario establecer límites. El objetivo último es que los niños adopten comportamientos responsables y adquieran las herramientas para el autocontrol y la resolución de conflictos, y para ello, los límites son necesarios.

Los límites por sí solos no sirven de mucho si no se acompañan de la coherencia en el modelo educativo. Cuando los padres establecen un límite un día concreto, pero lo ignoran al día siguiente, genera confusión al niño. Los límites deben ser conocidos y respetados por todos.

 

Criar y educar requiere de constancia, paciencia y dedicación. Cuando se ponen en práctica los 10 consejos de crianza positiva, es más sencillo y armonioso educar desde el respeto y el amor, y los niños aprenden los valores básicos para el hoy y para el futuro. ¡Disfruta de tu hijo!

 [nge1]https://kidshealth.org/es/parents/nine-steps.html

 [nge2]https://alvarobilbao.com/los-5-principios-de-la-disciplina-positiva