Cuando se inicia la alimentación complementaria, surgen dudas acerca de qué método es mejor: ¿Baby-Led Weaning? ¿Papillas? ¿Método mixto? En este artículo contamos las bases del BLW y cómo ponerlo en práctica de forma segura, para que las familias tengan información y puedan escoger la manera que mejor se adapte a ellos.

 

Alrededor de los 6 meses de vida, cuando el bebé muestra las señales de madurez, es el momento de iniciar la alimentación complementaria, un periodo en el que con cariño y paciencia los padres ofrecen alimentos diferentes a la leche materna, de manera que el bebé se va familiarizando con nuevos sabores, texturas y colores, y poco a poco va aprendiendo a gestionar y masticar los alimentos.

 

Hay distintas maneras de iniciar la alimentación complementaria, pero lo fundamental es entender que es, precisamente, un complemento. Es decir, la leche materna o de fórmula sigue siendo el alimento principal del bebé. Recordar esto ayuda a las familias a superar algunas dudas que pueden surgir: ¿ha comido suficiente? ¿Qué pasa si no se acaba la comida? ¿Es normal que “juegue” con la comida en vez de comerla?

 

¿Qué es el baby lead weaning?

 

El baby-led weaning o alimentación dirigida por el bebé, es el nombre que recibe la forma de alimentación en la que el bebé es quien dirige el proceso hacia una alimentación sólida y variada, y la función de los padres, es acompañar y ofrecer alimentos saludables en su estado natural.

Los bebés amamantados regulan cuándo quieren comer y durante cuánto tiempo. Con esta misma premisa se rige el BLW, de manera que el peque va integrando los alimentos en su alimentación, de la misma manera que lo hace el resto de la familia.

 

Ventajas del Baby-Led Weaning

  • Los bebés a los que se les permite dirigir la alimentación regulan mejor las sensaciones de hambre y saciedad, un mecanismo clave para evitar ingestas excesivas de alimento.
  • Con los alimentos en trozos, ejercitan toda la musculatura oro-facial necesaria para la masticación y para el desarrollo del habla.
  •  Los bebés que son expuestos a un mayor número de sabores y texturas antes del año de edad, presentan una mayor aceptación de alimentos.
  •  Favorece la autonomía del bebé y la adaptación a las comidas reales, evitando una sobre ingesta y obesidad futura.

 

Desventajas del Baby-Led Weaning

Más que desventajas, deberíamos hablar de aspectos que se dan con el BLW, que pueden suscitar preocupación o dudas. En todo caso, no está de más tenerlas en cuenta:

  • Con este método, los bebés inicialmente no ingieren mucho alimento, debido a que pasan por un proceso de aprendizaje, y el alimento es más un juego para la experimentación. Esto puede preocupar a las familias, por si el bebé no se estará alimentando bien. Si bien es cierto que con el BLW al principio los bebés comen poca cantidad de alimentos, este hecho no debe preocupar, porque la alimentación complementaria es precisamente un complemento a la leche materna, o en su defecto a la fórmula artificial, que sigue siendo el alimento principal hasta el año de edad.
  • Otras desventajas de ofrecer los alimentos según el baby-led weaning, es la cantidad de alimento que termina fuera del plato. Escoge una trona con bandeja amplia para que no caiga al suelo.
  • Por último, es cierto que los peques se ensucian más. En verano, podemos optar por dejar al bebé en pañal y limpiarlo al final, y en invierno, hacernos con baberos impermeables con mangasque evitarán las manchas.

 

Cómo ofrecer el Baby-Led Weaning de forma segura

A partir de los 6 meses el bebé está preparado para comer alimentos diferentes a la leche. Para que el baby-led weaning sea seguro, se deben ir introduciendo todos los grupos de alimentos, de forma paulatina, y respetando algunas recomendaciones de seguridad:

 

  • El niño debe estar sentado en la trona sin distracciones, para que esté centrado en la comida.
  • Para evitar el atragantamiento, ofrece los alimentos en cortes alargados y siempre en una textura blandita y aplastante con los dedos.
  • Evitar ofrecer alimentos duros, redondos y pequeños como los frutos secos enteros, las aceitunas, la manzana y la zanahoria cruda, las golosinas.
  • Los bebés deben estar acompañados en todo momento mientras comen, y es interesante comer en familia, en la mesa todos juntos, con su propio plato, porque aprenden a comer lo que come el resto de la familia por imitación.
  • Las arcadas son un mecanismo de defensa para evitar el atragantamiento. Al principio son más frecuentes y disminuyen a medida que el bebé aprende a gestionar los alimentos.

 

Otras maneras de iniciar la alimentación complementaria

 

Alimentación con papillas

Iniciar la alimentación complementaria con triturados suele dar más seguridad a los padres al sentir más control sobre la cantidad de alimento que come el peque y tener menos miedo al atragantamiento.

 

En el caso de las papillas, el peque obvia el proceso de masticación, por lo que es clave que se respeten las señales de hambre y saciedad, de manera que en el momento en el que cierre la boca o gire la cabeza, debemos dejar de ofrecer alimento; así evitaremos darle de más.

La textura de los purés es prácticamente la misma en todas las comidas, y los sabores son una mezcla de varios alimentos, por lo que queda limitada la variedad de experiencias sensoriales que percibe el peque. Esto es una desventaja frente al BLW.

Es importante tener en cuenta que las papillas deberían utilizarse como puente entre la alimentación puramente láctea y los sólidos, y no demorarla más allá de los 8-9 meses, para evitar que luego sea complicada la aceptación de los alimentos en su estado natural.

 

Alimentación complementaria mixta

El método mixto es una combinación entre las papillas y el BLW, de manera que el bebé es alimentado con purés, pero a su vez tiene la oportunidad de experimentar sabores y texturas con los trozos.

El método mixto suele dar más seguridad a las familias que temen que su peque se atragante o no coma suficiente alimento solamente con trozos.

Generalmente, los bebés alimentados de forma mixta, en poco tiempo hacen la transición a los sólidos, porque ellos mismos van enseñando a sus padres los progresos que hacen en la gestión de los alimentos, y es más rápido el aprendizaje que cuando se ofrece exclusivamente papillas.

 

 

El baby-Led Weaning es un modelo de alimentación complementaria en el que los padres, con mucha paciencia y cariño, ofrecen de forma paulatina, una amplia variedad de alimentos saludables a sus bebés, de manera que van descubriendo formas, texturas, colores y olores característicos de la alimentación familiar.

Para que sea una experiencia segura y gratificante, se debe evitar los alimentos peligrosos, y acompañar al peque en todo momento mientras come, a poder ser haciéndolo en familia.