El tacto es uno de los sentidos más importantes en la primera etapa de vida de los bebés. Esa es la razón por la que los masajes para bebés son tan positivos para los peques. Son un ejercicio que va mucho más allá que la hidratación de su piel. Generan una conexión única a través del sentido del tacto y, es un momento único para quien lo recibe y para quién lo da.

Realizar un masaje para bebés significa que le estás dando a tu hijo la oportunidad de descubrir su cuerpo y aumentar su capacidad sensorial. A continuación, te contamos todos los beneficios que tienen los masajes en tu bebé.

 

Por qué debes realizar masajes a tu bebé

Cuando un niño nace se enfrenta a su nueva realidad y a su nuevo entorno y es muy probable que se sienta incómodo. Deja de estar en su universo cerrado para abrirse camino en la vida reclamando la atención de sus padres.

A veces puede pensarse que un recién nacido únicamente necesita cuidados físicos, no obstante, también necesitan sentir el cariño y el amor de sus padres. Y, una de las formas de hacerle sentir este cariño es gracias a los masajes.

Ese momento donde masajeamos a nuestro bebé no es solo para hidratar su piel, sino que debe ser un momento de relajación y confort. Estos masajes les unirán más a sus padres y serán una nueva manera de comunicarse con ellos. Además, le ayudarán a conocer mejor su cuerpo y su entorno, así como, permitirle ejercitar la comunicación y el lenguaje.

 

Ventajas de realizar masajes a vuestros peques

Los beneficios de masajear a tu bebé son muchos, pero podemos dividirlos en: fisiológicas y psicológicas.

En cuanto a los fisiológicos podemos encontrar:

 

-   Al efectuarle el masaje fomentamos la producción de la “hormona de la felicidad”, o endorfinas, que causan esa sensación de tranquilidad y relajación.

-   Reduce el estrés y la ansiedad.

-   Alivia las molestias digestivas, estreñimiento, intolerancias alimentarias…

-   Mejora la conciencia corporal y los límites de su cuerpo.

-   Ayuda a que el bebé tenga mejor tono muscular.

 

En cuanto a las ventajas psicológicas, se encuentra el fortalecimiento del vínculo afectivo y el apego. En segundo lugar, aumenta su autonomía y le hace más receptivo al contacto personal.

 

¿Cuál es el mejor momento?

La respuesta a esta cuestión es muy personal y diferente en cada caso. Conforme pase el tiempo, te darás cuenta de cuándo es el momento en el que tu bebé disfruta más, o está más tranquilo. Cuando veas a tu bebé relajado efectúale el masaje y comprueba sus reacciones. Algunos lo prefieren nada más despertar, otros justo después del baño, aunque realmente no es importante el momento, lo único que importa es que sea un momento de placer y relax.

Sin embargo, recuerda que también es el espacio para conectar con tu hijo, por lo que es necesario encontrar también el mejor momento para ti. Encuentra un instante en el que no tengas nada que hacer y que puedas disfrutarlo sin preocuparte de nada más. La idea es que los dos os deleitéis y os conozcáis.

La creación de una conexión duradera con los más pequeños comienza cuando entienden que nos tomamos el tiempo para ellos, sin pensar en nada más durante ese espacio de tiempo.

 

La mejor atmósfera para vuestro momento

Si quieres conseguir el máximo de sus beneficios es bueno preparar el lugar y el momento para realizar el masaje. Para empezar, debe darse en un espacio tranquilo y cálido:

 

-  No deben pasarle corrientes de aire ni estar dentro de un espacio demasiado caluroso.

-  Baja la intensidad de la luz. Que no le dé ninguna luz artificial directamente en la cara.

-  Puedes utilizar algún tipo de música, o sonido relajante.

-  Lávate bien las manos antes de comenzar.

-  Emplea un aceite, o una loción hidratante.

Masajea con movimientos circulares el contorno del ombligo del bebé.

-  Antes de comenzar date un momento para respirar hondo.

-  Comienza en el pecho y después dirígete hacia los brazos, posteriormente a las manos, pies... Los movimientos de las manos tienen que ir de dentro hacia afuera

 

Muchos bebés tienen cólicos en los primeros meses de su vida, y una manera de aliviarlos es gracias a practicarles masajes para bebés con cólicos. Para aliviarles el dolor debes efectuar movimientos circulares alrededor del ombligo con el objetivo de que el bebé elimine los gases que se producen en su vientre al alimentarse. Debes establecer una rutina para realizarle un masaje diario antes de que aparezcan los cólicos. Este tipo de masajes abdominales permite calmar y aliviar a los pequeños.

 

¿Vas a probarlo? Te recomendamos que emplees el aceite de masaje pediátrico hipoalergénico y le des a tu bebé un masaje relajante. Disfruta de un momento mágico con tu hijo.