Una de las dudas, al tener un bebé, es cómo conseguir que duerma toda la noche. Sin embargo, los ciclos del sueño -sobre todo de los recién nacidos- son muy individuales y personalizados. El recién nacido nace sin unas pautas horarias definidas y, por eso, encontraremos bebés más dormilones que otros, como encontramos bebés que comen mejor que otros. Como padres solo podemos educarles en los buenos hábitos para dormir y esperar que poco a poco lo vayan interiorizando.

Aunque tú desees descansar por la noche, no te será fácil, porque el sueño de los recién nacidos es muy distinto al de los adultos. Y, es especialmente diferente durante los tres primeros meses de vida, ya que, los ciclos de vigilia-sueño todavía no están presentes. Te damos pautas para ayudarte a enseñarles rutinas para dormir.

 

¿Por qué se despierta mi bebé?

El recién nacido necesita dormir muchas horas a lo largo del día y de la noche. Si sumáramos todas las horas que duermen al día, veríamos que los recién nacidos necesitan descansar entre 16 o 17 horas diarias. Eso sí, se suelen despertar cada dos o tres horas para comer, y permanecen despiertos entre una o dos horas seguidas. Este tiempo en que permanece despierto irá aumentando poco a poco, igual que irá aumentando el tiempo en que pueden dormir sin pausas. ¡Tranquila que pronto podrás descansar!

Pero ¿por qué? Para empezar, no diferencian el día de la noche, por lo que, sus periodos de sueño están repartidos por igual a lo largo de las 24 h. Los peques se suelen despertar cuando se acaba un ciclo de sueño. En ese momento deben pasar de una fase de sueño más profunda a una más ligera; en ese momento suelen despertase. El problema es que no saben volver a dormirse solos, y por eso, es habitual que reclamen nuestra ayuda para enlazar distintos ciclos de sueño.

El recién nacido también puede despertarse por hambre, por incomodidad, por necesidad de succión, y por supuesto, por necesidad de atención y cariño. Debemos ayudarle a que, poco a poco, pueda gestionar por sí solo los microdespertares y aprenda a dormirse en su cuna.

 

¿Qué debemos tener en cuenta para establecer buenos hábitos para dormir?

A la hora de valorar el sueño del bebé, lo primero de todo que deben tener claro las familias, es que cada bebé es diferente, incluso si lo comparamos con su hermano. Por eso, debemos recordar que las horas recomendadas que los especialistas suelen mostrar por edad, son orientativas. Si vuestro peque no sigue estos patrones, no debéis preocuparos.

Veamos algunos aspectos a tener en cuenta:

 

1. Estado del bebé

Es muy importante observar si el bebé está contento y con energía durante el día, y de la misma manera, es necesario observar las señales de cansancio. Estas señales os ayudarán a saber cuánto tiempo aguanta despierto sin llegar al sobrecansancio, que suele provocarles dificultades para dormir de nuevo.

 

2. Ventanas de sueño

Cuando hablamos de las ventanas de sueño, hacemos referencia al tiempo máximo que el bebé puede estar despierto desde que se despierta hasta la siguiente “siesta”.

Durante sus primeros 6 meses de vida, es relevante tener en cuenta las ventanas de sueño para evitar este sobrecansancio. Cuando el bebé sobrepasa el tiempo máximo en el que puede estar despierto, notamos que se sobreexcita, debido a la segregación de cortisol, y les cuesta mucho volver a dormirse.

 

3. Señales de cansancio antes de dormir

Cuando el bebé está cansado, y tiene sueño, muestra diferentes señales según la ventana de sueño en la que esté. Es decir, cuando el bebé nos “dice” que empieza a estar cansado, vemos que cierra y abre los ojos, las cejas se enrojecen, está más lento, mantiene la mirada perdida, se frota las manos… En ese momento tu bebé necesita dormir sin esperar más y, en consecuencia, empieza a ponerse inquieto. Si, por el contrario, sobrepasamos este tiempo, nos encontraremos con un bebé demasiado irritable y nos costará mucho más conseguir que se duerma.

 

Pon en práctica buenos hábitos para dormir a tu bebé

Es bueno conocer que rutinas podemos establecer para ayudar a dormir a nuestro peque.

 

Rutinas de sueño

Antes de los 6 meses, es muy difícil llegar a establecerlas, porque el pequeño necesita adaptarse a este mundo. En cambio, a partir de este momento y coincidiendo muchas veces con el inicio de la alimentación complementaria, es más sencillo establecer unos buenos hábitos de sueño a través de las rutinas. Podrás comenzar a marcar horarios para las siestas, para el juego y para la comida, pero deberás tener una cierta flexibilidad.

Para establecer estos hábitos, debes conseguir que la zona en que duerme tu peque sea lo más acogedora posible. El ambiente debe ser tranquilo y sin demasiada luz, aunque es bueno que gracias a la iluminación, y a los ruidos, pueda establecer si es de día, o de noche. Puedes ponerle al lado de su cunita una luz de compañía que ilumine un poco su habitación.

 

Rituales para ir a dormir

Los bebés no tienen integrado el momento de ir a dormir como lo tenemos los adultos. De ahí que, establecer una serie de actividades antes de ir a dormir, llamados rituales, les ayuda a sentir más seguridad. Al repetir cada día los mismos rituales, y en el mismo momento, llegan a entender que es el momento de dormir.

El objetivo de los rituales es establecer un mayor vínculo con el bebé, y generar un espacio de confort y relax que mejore la calidad del sueño del niño.

Evita realizar actividades muy excitantes antes de ir a dormir. Muchos peques prefieren comenzar la rutina nocturna con un relajante baño. Si, además, incluyes un masaje relajante por todo el cuerpo, seguro que llegará a la hora de dormir totalmente relajado. Cuando lo lleves a su habitación puedes contarle un cuento, cantarle una nana o darle su muñequito o mantita. Es mejor retirarnos de la habitación antes de que se duerma, para que, poco a poco aprenda a conciliar solito el sueño.

Es normal que el bebé que suele dormirse de una determinada manera, cuando se despierte y vea que está en un lugar diferente, o que le falta ese objeto de apego con el que duerme, reclame volver a comenzar el ritual para dormirse. Por eso, si le duermes en brazos, te reclamará que le cojas en brazos para dormir.

Utilizar un objeto de apego no es malo, además, los bebés los necesitan para sentirse seguros. Ese objeto puede ser un peluche, una mantita, un doudou, etc. Poco a poco podrás ir retirándolo -si quieres- hasta que consiga dormir solo.

 

Beneficios de establecer rutinas para dormir

Las rutinas aportan estos beneficios a nuestro bebé:

- Les dan seguridad y confianza, ya que, les ayudan a entender qué va a ocurrir después.

- Favorecen la organización del día a día de cada familia, y permite hacer planes con antelación.

- Mejoran la cantidad y la calidad de sueño del bebé porque se respetan las ventanas de sueño con más facilidad.

- Preparan al bebé para la hora de ir a dormir.

 

Puedes ir estableciendo estas rutinas según los gustos de tu bebé, algunos quieren cenar después del baño, otros prefieren bañarse por la mañana, etc. El mejor momento de poner en práctica buenos hábitos para dormir a tu bebé es cuando vosotros, como padres, sintáis que las necesitáis. Si repites estos pasos a diario, poco a poco, el bebé los incorporará a su rutina diaria.