La naturaleza es una fuente inagotable de maravillas que puede beneficiar a todos, especialmente a los niños. Sin embargo, la mayoría de los niños en la actualidad pasan menos tiempo en la naturaleza que cualquier otra generación anterior. 

Qué es el trastorno por déficit de naturaleza en niños y cómo les afecta

El trastorno por déficit de naturaleza es un concepto que se ha empezado a estudiar recientemente y que hace referencia a los efectos que la falta de contacto con la naturaleza tiene en los niños. Aunque pueden variar las necesidades de contacto con la naturaleza, la infancia debería pasar al menos de una a dos horas (>1hora) diarias en el entorno verde o azul natural más cercano para satisfacer las necesidades para un desarrollo saludable. 

Sin embargo, los resultados del estudio realizado por AIJU muestran que en España, el 82% de los infantes de 0 a 12 años juega al aire libre menos del tiempo recomendado por los expertos.

Efectos del déficit de naturaleza en los niños

El déficit de naturaleza, que es la falta de contacto con la naturaleza, animales, y personas, puede afectar negativamente el desarrollo y la salud de los niños de muchas maneras.

En primer lugar, pasar tiempo en la naturaleza implica realizar actividad física y respirar aire fresco, lo que puede mejorar la salud actual y futura. Los niños que pasan demasiado tiempo en interiores pueden estar en riesgo de desarrollar sobrepeso y obesidad, trastornos del sueño, asma, ansiedad, depresión, disminución de los niveles de vitamina D y empeoramiento del sistema inmune.

En segundo lugar, el déficit de naturaleza puede afectar el desarrollo cognitivo y emocional de los niños. El contacto con la naturaleza tiene un efecto positivo en la capacidad de atención y en la memoria de los niños, en la agudeza visual, en el rendimiento escolar y en la calidad del sueño. Además, la exposición a la naturaleza puede mejorar su estado de ánimo, la sociabilidad y reducir el estrés y las conductas de hiperactividad.

La falta de tiempo en la naturaleza también puede afectar la creatividad y la imaginación de los niños. Cuando los niños juegan en la naturaleza, pueden experimentar con diferentes formas de jugar y usar su imaginación para crear nuevos juegos y actividades. La naturaleza ofrece infinitas posibilidades para que los niños exploren y descubran cosas nuevas.

Por otro lado, la falta de contacto con la naturaleza puede limitar el conocimiento de los niños sobre el mundo natural. Los niños que no pasan tiempo en la naturaleza pueden perder la oportunidad de aprender sobre plantas, animales, hábitats y procesos naturales. La comprensión de la naturaleza y la conexión con ella es fundamental para el desarrollo de una actitud de respeto y cuidado hacia el medio ambiente.

¿Cómo pueden los padres evitar el déficit de naturaleza de sus peques? 

Hay muchas maneras en que los niños pueden disfrutar de la naturaleza, incluso si viven en un entorno urbano. 

Para fomentar el contacto de los niños con la naturaleza, y evitar los efectos del déficit de naturaleza, es importante que previamente les eduquemos en la importancia de cuidar el medio ambiente

Para ello debemos tener presentes las siguientes claves:

  1. La naturaleza es un lugar de aprendizaje: los pequeños pueden aprender y desarrollar muchas habilidades y competencias, como la sensibilidad, la empatía, el trabajo en equipo... Además, es un lugar de motivación y experimentación, así como de concienciación de la importancia del reciclaje y de los efectos de la contaminación.

  2. La naturaleza es una oportunidad para los valores: el cuidado de la naturaleza fomenta la responsabilidad y la autoestima.

  3. Los niños aprenden lo que ven: el primer paso para lograr que los niños se conciencien sobre la importancia de cuidar el medioambiente es estar concienciados nosotros mismos.

Actividades y juegos para fomentar el contacto de los niños con la naturaleza 

  • Visita parques y jardines cercanos a tu casa y pasea con tus hijos por la naturaleza. Puedes informarte de los clubs de naturaleza cercanos a tu lugar de residencia, para realizar actividades con otras familias. En el caso de llevar a bebés, asegúrate de protegerles adecuadamente del sol.

  • Aprovecha los fines de semana para ir de excursión o hacer camping en la naturaleza.

  • Haz actividades al aire libre en familia, como pasear en bicicleta o practicar deportes en la naturaleza.

  • Aprende juntos sobre la flora y fauna local, ya sea marina mediante libros, documentales o excursiones organizadas.

  • Considera tener una huerta o un jardín en casa, donde los niños puedan plantar y cultivar sus propias plantas.

  • Ir un día al monte por la noche, para ver las estrellas.

  • Visita una granja escuela donde los peques puedan estar en contacto con los animales y conocer más acerca de su vida y cuidado.

  • Hacer un picnic en el campo y pasad la tarde al aire libre

  • Recoger bellotas, hojas y piedras del bosque y posteriormente pintarlas o hacer manualidades con ellas.

  • Idea una actividad que consista en recoger la basura que encontréis en la naturaleza

Es importante que los niños pasen tiempo en la naturaleza debido a las muchas ventajas que supone tales como una vida más sana, niños activos física y mentalmente, ausencia de sedentarismo, aumento de la imaginación y creación gracias al contacto con el aire libre.

Evitar el déficit de contacto con la naturaleza puede ayudar a los niños a desarrollar una actitud de respeto hacia el medio ambiente, algo fundamental para garantizar la sostenibilidad del planeta. 

¡Así que salgan, exploren y disfruten de todo lo que la naturaleza tiene para ofrecer!