En el mundo occidental, la mayoría de los médicos recomiendan administrar a los niños las vacunas recomendadas -bajo criterio científico- por los “Centros de control y prevención de enfermedades”. En España, en enero, el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP) publicó la actualización del calendario de vacunaciones 2022 para niños y adolescentes.

 

¿Qué es una vacuna? ¿Por qué debo vacunar a mi bebé?

Los bebés, adquieren a través de la placenta las defensas necesarias para protegerse frente infecciones que pudieran adquirir durante las primeras semanas de vida. Sin embargo, van perdiendo esa protección en poco tiempo. Las vacunas previenen enfermedades potencialmente peligrosas y evitables, aportando inmunidad antes de que los niños estén expuestos al patógeno. Es una medida preventiva responsable del cuidado y protección de nuestros hijos.

Una vacuna es una preparación, o un medicamento biológico realizado a partir de microorganismos muertos o “atenuados” cuya función es la de generar inmunidad frente a una determinada enfermedad. Lo que hacen es “engañar” al organismo que sienta que está siendo atacado y produzca anticuerpos. Posteriormente, estos anticuerpos lo protegerán frente a futuras infecciones, puesto que, el sistema inmune podrá reconocer el agente infeccioso y lo destruirá. Gracias a ellas, se previenen enfermedades muy graves e, incluso, se ha conseguido erradicar algunas tan mortales como la viruela.

 

¿Qué vacunas necesita mi bebé?

En España, el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP), actualiza año tras año sus recomendaciones de vacunación a través del calendario de vacunaciones. Esta actualización siempre se realiza basándose en la evidencia disponible sobre la efectividad, eficiencia y seguridad de las vacunas.

En el calendario de vacunaciones, se especifica las edades y las vacunas que se deben administrar en España, no obstante, en diversas comunidades españolas aún existen algunas peculiaridades.

 

Debo vacunar a mi bebé, pero no sé por donde empezar

Las vacunaciones incluidas en el calendario oficial de la AEP son recomendables para todos los niños y adolescentes. Veamos las pautas según las edades.

Vacunas a los dos meses de edad

A los dos meses se inicia el periodo de vacunación del bebé con las siguientes dosis:

 

-  La vacuna hexavalente

Es una vacuna combinada que protege a los niños de hasta 6 enfermedades: Hepatitis B, difteria, tétanos, tosferina, poliomielitis y el Haemophilus influenzae tipo b.

Se administra la primera dosis a los dos meses de vida del bebé. De esta manera, se reducen el número de inyecciones a los niños, ya que, aunque sean pequeños, les molesta.

-   La vacuna del neumococo (VNC)

El neumococo es una bacteria que puede producir infecciones graves como neumonía, meningitis, bacteriemia (infección de la sangre), al igual que otitis y sinusitis.

Los más vulnerables son los niños por debajo de los 5 años y, en particular, los menores de 2 años.

-   La vacuna frente al rotavirus (RV)

El rotavirus causa gastroenteritis en la infancia y, es la principal causa de ingreso hospitalario por diarrea en nuestro país.

-   La vacuna frente al meningococo B

El meningococo es una bacteria que produce infecciones muy graves como la meningitis y sepsis (infección generalizada).  Los casos más frecuentes se ven en niños pequeños y que puede dejar secuelas graves.

 

Vacunas a los cuatro meses de edad:

A partir de los 4 meses de edad se administran otras 3 vacunas:

 

-   La hexavalente y la del neumococo (segunda dosis de ambas)

-   La vacuna frente al rotavirus (RV) (segunda dosis)

-   La vacuna frente al meningococo B (segunda dosis)

-   La vacuna frente el meningococo tipo C:

A los dos meses, se administra la vacuna frente al meningococo B, y a los 4 meses, se administra la primera dosis frente al tipo C.

 

A partir de los 11 meses se administran dos vacunas, la tercera dosis de la hexavalente y la del neumococo.

 

¿De qué debemos vacunar a partir de los 12 meses?

A los 12 meses se administran dos vacunasla triple vírica (parotiditis, rubeola y sarampión) y la vacuna contra el meningococo C o la vacuna del meningococo ACWY.

La AEP recomienda esta última porque cubre también para los serotipos C, A, W y el Y.

La tercera dosis del meningococo B se administra entre los 12 y los 15 meses, por lo que ya estaría la pauta completa.

A los 15 meses se administra la vacuna de la varicela, repitiéndose la dosis de recuerdo a los 3-4 años, junto a la dosis de recuerdo de la triple vírica. A partir de este momento, en el calendario solo aparecen las dosis de recuerdo de cada vacuna.

 

¿Cómo ayudar a mi hijo a superar el miedo y el dolor a las agujas?

Es habitual que los niños, a medida que crecen, cojan miedo a las agujas y que vacunarles sea un drama.

Por ello, es necesario que tanto las familias como el personal sanitario, ayuden al niño a afrontar este proceso desde la calma. Para ello te damos algunas recomendaciones que pueden ayudar a que tu peque esté más tranquilo:

 

En bebés pequeños:

- Sostén al bebé en tus brazos.

El contacto con el cuidador, amamantarlo durante el proceso u ofrecer un chupete durante la administración de las vacunas, es una técnica eficaz para relajar y distraer al bebé.

- Canciones, cuentos y adivinanzas.

Si le gusta mucho alguna canción, si se la cantas puede ayudar a relajar al bebé o a distraerle del efecto del pinchazo. También puedes probar con el libro que más le guste, o incluso un juguete divertido.

 

En niños más mayores:

-  Validar las emociones: aceptar lo que el niño siente, sin ridiculizar y sin enfados. No es necesario decirle que es mayor para llorar.

-  Hablar del proceso y explicarle como será, sin mentirle.

 

Como adultos debemos mantener una actitud tranquila y calmada. De esta manera, estaremos transmitiendo a los peques seguridad y reduciremos su ansiedad.

 

Las vacunas provocan la generación de defensas que actúan protegiendo a nuestros hijos de enfermedades graves. Además, con la vacunación, protegemos a las demás personas que nos rodean. Es nuestra responsabilidad como padres vacunar a nuestros hijos y acompañarlos para que este proceso sea lo más sencillo y llevadero posible.