La preocupación por cómo se introduce correctamente los alimentos en los bebés está presente en muchas familias cuando empiezan con la alimentación complementaria. Te hablamos de ello y de todo lo que debes tener en cuenta a la hora de introducir alimentos como el huevo, el pescado y los lácteos.

 

¿Cuándo empezar con la introducción de alimentos en el bebé?

El inicio de la alimentación complementaria es un periodo que muchas familias viven con angustia al pensar en las posibles alergias que se pueden desarrollar con la introducción de alimentos como el huevo, el pescado y lácteos. Y es que durante muchos años, se ha retrasado la incorporación de los alimentos con potencial alergénico, con la finalidad de reducir la aparición de alergias.

Sin embargo, en los últimos años, las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría (AEP) y de la Sociedad Española de Inmunología y Alergias pediátricas (SEICAP), así como de la ESPGHAN, son bien diferentes.

 

Recomendaciones actuales de la alimentación complementaria:

La alimentación complementaria, es el periodo en el que el bebé empieza a reconocer alimentos diferentes a la leche, aunque ésta sigue siendo el alimento principal hasta el año de edad. Se recomienda empezar a partir de los 6 meses porque es el momento en el que el bebé se encuentra maduro a nivel digestivo, neurológico y motriz.

Ofrecer los alimentos nuevos por la mañana o mediodía, para detectar posibles alergias, y hacerlo de uno en uno, cuidando la presentación y la vajilla, para que entre por los ojos.

 

¿Qué pasa con los alimentos con potencial alergénico?

El mayor miedo de las familias aparece en el momento de ofrecer a sus bebés alimentos que tienen una mayor alergenicidad. De entre ellos, el huevo y la leche son los alimentos que producen alergia alimentaria más frecuentes en los primeros años de vida. No hay evidencia científica para retrasar la introducción de alimentos potencialmente alergénicos según la ESPGHAN, ya que se ha visto que no previene la alergia, incluso la puede aumentar.

 

Cuáles son los alimentos con potencial alergénico:

Los alimentos que más alergias producen en la etapa pediátrica son el huevo, el pescado y la leche. Además de estos, hay otros alimentos declarados como alergénicos, como son los frutos secos, el cacahuete, el gluten, el marisco, la soja.

 

Cómo introducir el huevo, el pescado y la leche:

La duda más frecuente, además de cuándo es cómo hacer la introducción de estos alimentos. Al tratarse de alimentos con potencial alergénico, debemos hacer la introducción de manera especial.

El huevo

El huevo es un alimento muy completo a nivel nutricional. Contiene grasas de calidad, proteínas de alto valor biológico, vitaminas del grupo B, A, D, E, K y minerales como el zinc, fósforo, magnesio, calcio, hierro…

La introducción del huevo se puede hacer a partir de los 6 meses, junto al resto de alimentos. No existe un consenso entre los diferentes organismos sobre la mejor forma de introducir el huevo. Existen dos vertientes aprobadas, y ya es cuestión de cada pediatra, la recomendación de cómo hacerlo.

Introducción del huevo entero

El huevo completo se ofrece en cantidad ascendente, durante 3-5 días, por ejemplo, en forma de tortilla. La defensa de esta forma de introducción (ESPGHAN) se basa en que por más que separemos la yema de la clara, siempre quedan proteínas adheridas, por lo que, si tiene que presentar una alergia, lo hará igual.

Introducción por separado

La forma tradicional de ofrecer el huevo separando la yema de la clara, respaldada por la SEICAP y la AEPED, se basa en que a pesar de no poder separar totalmente los componentes del huevo, si el niño presenta alergia, será más leve, debido a que le exponemos a menos cantidad de proteínas. En el caso de seguir esta pauta de introducción, el periodo se alarga a casi 8-12 días.

El pescado

El pescado es un alimento muy interesante a nivel nutricional, debido al contenido de proteínas de calidad, vitaminas, grasas saludables, yodo, hierro, zinc, calcio… entre otros. El pescado es otro de los alimentos que hace unos años se demoraba su introducción hasta los 10 meses. Actualmente se sabe que estas recomendaciones están totalmente desactualizadas. El pescado es apto a partir de los 6 meses, siguiendo la regla de los tres días. Es decir, durante 3 días, ofrecemos pescado junto a los alimentos previamente introducidos, para observar posibles reacciones. Se puede desarrollar alergia a una especie concreta o a todo tipo de pescados.

A la hora de introducir el pescado, es necesario introducir cada especie por separado, como alimento distinto.

Se puede dar desde el principio casi cualquier tipo de pescado, tanto blanco como azul, siempre procurando que sean de pequeño tamaño. Por regla general, debemos evitar hasta los 10 años, pescados azules con alto contenido en mercurio como el pez espada, el emperador, el atún rojo, tiburón y lucio.

 

Los lácteos

La introducción de lácteos en la dieta del bebé ha estado sujeta a mucha controversia. Se puede ofrecer pequeñas cantidades de yogur o queso fresco desde los 9 meses y la leche de vaca a partir de los 12 meses. La proteína de la leche de vaca es un alérgeno que desencadena la principal alergia alimentaria en la etapa pediátrica. Se produce porque el sistema inmunitario reacciona por error frente a las proteínas de la leche. Si el bebé es amamantado, se recomienda seguir con lactancia materna, siendo siempre superior a cualquier leche de otro mamífero.

 

La introducción de los alimentos en bebés debe hacerse de forma paulatina y en el caso de los alimentos con potencial alergénico, seguir la regla de los 3 días, para detectar posibles reacciones. No está indicado retrasar la introducción de ningún alimento con potencial alergénico, excepto la leche de vaca, que debemos esperar a los 12 meses de edad.