Descubre los 10 usos prácticos de tu muselina

Las primeras muselinas, o “gasas para bebés”, fueron utilizadas hace miles de años por los egipcios para envolver a sus bebes. Muchos siglos después llegaron a Europa de la mano de los mercaderes que importaban productos textiles desde Asia.

¿Para qué sirven las muselinas? La muselina es una tela muy ligera y vaporosa generalmente elaborada con tejidos de algodón puro, o fibras de bambú. Desde el nacimiento de tu bebé serán un imprescindible para ti. Te descubriremos los 10 prácticos usos que puedes darle.

 

¿Qué es una muselina?

Este “imprescindible” no es un objeto nacido de una moda o una tendencia innovadora. Las muselinas son prendas que nuestras antepasadas ya preparaban, y utilizaban, con la llegada de un recién nacido. De tela suave, ligera, cómoda, transpirable y resistente… las muselinas son la auténtica definición de un objeto multiusos.

Estas cómodas telas son de algodón o bambú… ¿Bambú? Sí, aunque parezca increíble este tejido es muy blandito y flexible.

 

10 usos para tu muselina

La muselina es una de las prendas más versátiles e imprescindibles en la crianza de un bebé. Aquí tienes una muestra de los diferentes usos que podemos darle:

 

Abrigo

Si das un paseo y refresca puedes utilizarlo como sabanita para protegerle del frío, o del viento. Les aporta esa sensación de confort al sentirse cubierto en ambientes con temperaturas moderadas. Guardará su calor corporal y si hace más frío puedes doblar la muselina para aumentar el calor, o el nivel de abrigo.

 

Limpieza durante la lactancia

Podemos emplearlo para limpiar las comisuras de los labios del bebé tras la toma. Además, podemos limpiar las pequeñas gotas que han quedado en el pecho de la madre después de la lactancia. Así se impregnará del olor de la madre.

También la utilizaremos para dejarla sobre nuestro hombro al sacarle los gases al bebé. Evitaremos mancharnos con alguna regurgitación de la leche. Cuando son más grandes podemos limpiar la babita que les cae por la salida de los dientes.

 

"Dou-Dou" u Objeto de apego

Si ofreces al pequeño la muselina desde su nacimiento se acostumbrará a su olor y tacto. Así, conseguirá calmarse e incluso se convertirá en su amigo.

 

Protector o sombrilla

Es un protector de rayos UV, y aislante tanto del frío o del calor. Puede ser aislante del viento, o por ejemplo, del aire acondicionado que puede darle cuando vamos en coche. Incluso puede servir para cubrir al bebé y a la madre cuando se realiza la lactancia.

 

Absorber su sudor

Puedes secar su sudor directamente, o colocarlo entre la sillita o la hamaca para evitar el incómodo exceso de humedad que aparecerá si el bebé suda. Incluso, si utilizamos el porteo podemos ponerlo entre nosotros y el bebé para evitar que sude a causa de nuestro calor. Las muselinas ayudan a termorregular la temperatura corporal del peque.

 

Cambiador

No estás en casa, pero tienes que cambiarle el pañal… ¿Dónde lo cambio? Puedes utilizarlo si no tienes un cambiador a mano. Si lo pones sobre cualquier superficie, o sobre tus piernas, podrás cambiarlo sin que ni tú ni él os ensuciéis.

 

¿Una muselina o una toalla?

Son muy absorbentes y podemos utilizarlas como toalla si necesitamos secar al bebé y no disponemos de una a mano. ¡Además al ser tan ligeras se secan muy rápido!

 

Superficie de juegos

Podemos usarla como mantita de juegos si la extendemos sobre cualquier superficie y ponemos alrededor sus juguetes favoritos. Podrá jugar seguro y limpio…por lo menos mientras no gatee.

 

Sabanita de cuna

También puedes utilizarla como sábana para la cuna si, por ejemplo, el bebé ha regurgitado y debes cambiar la sábana. Si está dormido y cambiamos todas las sábanas de la cuna probablemente se despertará. Si ponemos esta muselina sobre el colchón podremos dejar rápidamente al bebé en la cuna y no interrumpiremos su sueño.

Arrullo

Envolver a tu pequeño nada más nacer con su muselina le dará seguridad y confianza. Y, si tiene el olor de su progenitor, les tranquilizará y ayudará a dormirse. El recién nacido necesita del contacto directo con el progenitor durante la exterogestación, igual que se realiza durante el porteo.

 

Cómo podéis ver, las muselinas son un complemento muy útil y cómodo.

 

 

Swaddling baby, o arrulla a tu bebé con su muselina

Tal y como decíamos, uno de los usos de la muselina es arrullar ¿en qué consiste el swaddling baby?

Un recién nacido suele echar de menos la sensación que tenía en el vientre de la madre. Es un entorno nuevo, lleno de estímulos que no conoce y que les hacen estar incómodos e inseguros. Una de las formas de calmarle y “devolverlo” al vientre materno es envolverlo delicadamente con su muselina para que se sienta seguro. El pequeño tiene la agradable sensación que tenía cuando estaba dentro de su madre. Además, envolviendo al bebé evitaremos que sus reflejos (reflejo de Moro) le molesten al dormir.

Si llevamos en la mochila del bebé su muselina, podremos darle esta sensación de seguridad en cualquier momento en que se sienta inquieto. A esta forma de calmar al bebé se le llama “swaddling baby”. Te mostramos cómo hacerlo:

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A lo largo de los siglos se ha arrullado a bebés como forma de cuidarlos y de que se sientan de nuevo dentro del útero, o como si los estuvieran abrazando. Pero, si tu peque se siente incómodo estando en esta postura busca otra forma de que se sienta seguro, y sobre todo, no lo tengas en la misma postura durante largo tiempo.

 

 

Hemos recopilado 10 usos prácticos de las muselinas, pero seguro que en tu día a día encontrarás muchos más: almohadita, cojín antivuelco, fular para la madre, disfraz para el hermano mayor… ¿Cuál es tu preferido?