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Dormir de un tirón no siempre es fácil cuando tienes un bebé, pero recuerda que dormir es muy importante para el crecimiento de tu peque, pero, también ¡para vuestra salud! Entender el proceso del sueño infantil y qué medidas puedes poner en práctica te ayudará a mejorar la vida del ámbito familiar. Actualmente existen muchas tendencias, en este artículo te hablaremos del colecho. ¿Es bueno el colecho para los bebés? Trataremos de resolver tus dudas.

 

Cómo es el sueño del bebé los primeros meses de vida

El recién nacido nace con un ritmo biológico que se repite cada tres o cuatro horas. Por eso se despierta cuando acaba un ciclo de sueño y debe pasar a otra fase de sueño. Si no sabe volver a dormirse solo pedirá mediante el llanto la ayuda del adulto.

Sin embargo, esto no dura siempre y a partir del tercer mes va adquiriendo nuevas fases de sueño, alcanzando progresivamente el ritmo biológico del adulto. La dificultad para conciliar el sueño en bebés es un problema percibido por los adultos por la incompatibilidad con el ritmo biológico adulto. Pero realmente este ritmo no supone un problema para el bebé que se encuentra feliz y sano en su etapa evolutiva.

Lo más importante es comprender el proceso evolutivo del sueño infantil, sopesar lo mejor para vuestro bebé y para vosotros, y elegir un modelo educativo que os encaje.

 

Los métodos para dormir al bebé: el colecho o el método Estivill

En las últimas décadas han visto la luz numerosos métodos que dan pautas para ayudar a las familias a que sus bebés se duerman solos durante toda la noche.

Algunos, como el popularmente llamado método Estivill, es un sistema basado en reglas estrictas que según este método ayudan a dormir a los bebés que tengan trastornos del sueño. La cuestión es que la mayoría de los bebés no tienen un trastorno de sueño, simplemente necesitan tener un cierto desarrollo, sentirse seguros y disponer de un correcto apego.

Otras corrientes de crianza promueven prácticas que intentan respetar el ritmo y las necesidades físicas y afectivas del bebé. Una de estas corriente es la práctica del colecho, o el acompañamiento del adulto, para que adquiera rutinas de sueño saludables y consiga dormir posteriormente en la cuna.

 

¿El colecho es más natural?

El colecho forma parte de una tendencia de crianza basada en el apego con el adulto. Sencillamente consiste en compartir la cama con el bebé mientras aprende las rutinas del sueño. No se trata de un modelo nuevo, es simplemente algo que se ha practicado de manera natural en diferentes culturas a lo largo de muchos siglos. Por lo que no se trata de una moda pasajera ni siquiera un invento de los últimos tiempos.

Cuando el bebé comparte la cama con sus padres, pasa los primeros meses muy cerca de su madre, garantizando un buen apego y facilitando además la lactancia materna.

 

¿Se pone en riesgo al bebé durante el colecho?

Uno de los aspectos que genera más controversia respecto a la práctica de colecho, es el riesgo de Muerte Súbita del Lactante (SMSL). Es importante que los padres estén informados sobre las prácticas que pueden acarrear mayor riesgo para los niños, sobre todo en los menores de seis meses de edad. Así podrán decidir el método que consideren más adecuado, y si lo desean, practicar un colecho seguro.

 

Para ello el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría (AEP) considera que se deben tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

  1. La forma más segura de dormir de los niños menores de 6 meses es en su cuna, boca arriba y cerca de la cama de sus padres. Esta práctica reduce el riesgo de SMSL en más del 50%.
  2. Por otro lado, la lactancia materna tiene un efecto protector frente al SMSL, y el colecho es una práctica beneficiosa para la continuidad de la misma.

 

Se debe evitar la práctica de colecho en los siguientes casos:

Prematuros y bebés de bajo peso al nacer.

Padres que consumen tabaco, alcohol, drogas o sedantes.

Situaciones de cansancio extremo.

Padres con obesidad.

Dormir sobre superficies blandas, colchones de agua, sofá.

 

Tanto si tu bebé duerme en vuestra cama como si duerme en su cuna, debe hacerlo libre de peluches, cojines y mantas que puedan provocar asfixia.

 

Cómo conseguir una rutina de sueño con tu bebé

Para que el bebé aprenda a diferenciar el día de la noche y vaya ajustado su reloj biológico, sigue las siguientes rutinas y le ayudarás a reducir la dificultad para conciliar el sueño:

  1. De día mantén la luz ambiental y los ruidos habituales.
  2. De noche acuéstalo con oscuridad y silencio.
  3. Cuando tu bebé se despierte por la noche, mantén el cuarto oscuro y tranquilo.
  4. Sigue un ritual para ir a dormir: baño, cuento, canción, pecho o biberón… Elige los elementos que más le gusten a tu bebé y trata de seguir siempre el mismo orden.
  5. Acuéstale siempre a la misma hora.
  6. Mantén una temperatura de la habitación confortable: lo ideal son 20-23 grados centígrados.

 

El chupete ¿Sí o no?

El uso de chupete es una práctica muy extendida en las sociedades desarrolladas porque calma el llanto y ayuda a conciliar el sueño. Su utilización o no es motivo de controversia entre los profesionales, por la interferencia con la lactancia, el aumento de frecuencia de otitis media y los problemas dentales. Es importante que los profesionales de la salud y los padres conozcan los beneficios, y riesgos, que conlleva el uso del chupete.

El Comité de Lactancia Materna de la AEP puntualiza que en los recién nacidos amamantados es mejor evitar el chupete durante el primer mes de vida. Una vez establecida la lactancia no lo desaconsejan. En los bebés alimentados con fórmula, se recomienda el uso del chupete ya que presentan otras características que pueden aumentar el riesgo de SMSL.

 

Cómo usar correctamente el chupete

A la hora de elegir un chupete, debes tener en cuenta que sea adecuado en forma y tamaño a la edad de tu peque. Para que el peque se beneficie de sus ventajas deberás realizar un uso racionado, sin caer en el exceso que nos lleven a efectos secundarios poco deseados.

Al ser un utensilio que está en contacto directo con la boca del bebé, debes cuidar las medidas de higiene adecuadas. Pero no es necesario esterilizar el chupete cada vez que se cae al suelo, será suficiente el lavado con agua caliente y jabón. Si vais por la calle puedes usar una pinza sujetachupetes  para evitar que se caiga al suelo, o guardarlo en una cajita mientras no lo use.

 

La decisión de dónde y cómo duerme el bebé es de cada familia y es libre y respetable. Solo es necesario informarse de los riesgos y beneficios de los diferentes métodos y sobre todo deberán estar acordes a vuestro modelo educativo.