Soportar el calor no es nada fácil, y más si estás embarazada. Te damos consejos para sentirte bien y disfrutar del verano. El verano está aquí y con él llegan días soleados, playas y vacaciones. Pero para las mujeres embarazadas, esta temporada puede presentar algunos desafíos adicionales. El calor y la humedad pueden hacer que el embarazo sea aún más agotador. En este artículo compartimos consejos para que las futuras mamás disfruten del verano y se sientan bien mientras esperan la llegada de su bebé. El embarazo es un proceso fisiológico, que se acompaña de muchos cambios tanto físicos como emocionales. 

8 consejos para pasar un buen verano durante el embarazo

En verano es importante afrontarlo con unos buenos hábitos de vida, para garantizar una buena salud tanto para el bebé en desarrollo como para la mamá.

1. Mantente hidratada

Durante el embarazo, es aún más importante mantenerse hidratada, especialmente cuando las temperaturas aumentan. El calor puede hacer que te deshidrates rápidamente, así que asegúrate de llevar siempre contigo una botella de agua fresca. Bebe regularmente y evita las bebidas azucaradas o con cafeína, ya que pueden deshidratarte aún más. Mantén un vaso de agua cerca de ti en todo momento y aprovecha la variedad de frutas y verduras de la temporada para mantener tu hidratación en óptimas condiciones.

2. Viste ropa fresca y cómoda

Cuando las temperaturas suben, es esencial vestirse con ropa adecuada para mantenerse fresca y cómoda. Opta por prendas de algodón sueltas y ligeras que permitan la circulación del aire y absorban la humedad. Evita los materiales sintéticos que pueden provocar sudoración excesiva y malestar. Además, utiliza colores claros que reflejen el calor en lugar de absorberlo. Un sombrero de ala ancha y gafas de sol también te protegerán del sol y añadirán un toque de estilo a tu atuendo veraniego.

3. Protégete del sol

El sol puede ser especialmente intenso durante el verano, por lo que es fundamental proteger tu piel sensible del embarazo de los rayos UV dañinos. Aplica un protector solar de amplio espectro con un factor de protección solar (FPS) adecuado para tu tipo de piel. No olvides aplicarlo en todas las áreas expuestas, incluyendo tu cara, brazos y piernas. Además, busca sombra en las horas pico de calor y considera llevar una sombrilla o parasol portátil para resguardarte cuando estés al aire libre.

4. Mantén una actividad física adecuada

El embarazo no significa que debas evitar toda actividad física, pero es importante adaptar tu rutina para adaptarse a tus necesidades cambiantes. En verano, evita hacer ejercicio al aire libre durante las horas más calurosas del día. Opta por actividades más suaves como nadar, hacer yoga prenatal o dar paseos temprano en la mañana o al atardecer, cuando las temperaturas son más frescas. Consulta con tu médico antes de comenzar cualquier programa de ejercicios y escucha a tu cuerpo en todo momento.

5. Descansa y relájate

El embarazo puede ser agotador, especialmente durante el verano. Asegúrate de descansar lo suficiente y tomarte tiempo para relajarte. Evita la exposición prolongada al sol y busca lugares frescos y sombreados para descansar cuando sea necesario. 

6. Cuida tu alimentación

Durante el embarazo es crucial cuidar la alimentación para el bienestar tanto de la madre como del bebé en desarrollo. 

En verano, cuando las temperaturas son más elevadas, cuidar lo que se come es fundamental para mantener una buena hidratación, para regular la temperatura corporal, asegurar el aporte adecuado de nutrientes, y prevenir complicaciones como la preeclampsia y la diabetes gestacional.

Opta por comidas ligeras y frescas, como ensaladas, frutas y verduras de temporada, así como proteínas magras. Evita los alimentos pesados y grasos, ya que pueden hacer que te sientas incómoda y provocar digestiones lentas.

Una alimentación equilibrada en verano te proporcionará la energía necesaria para afrontar los días calurosos y realizar tus actividades diarias. Consumir alimentos ricos en carbohidratos complejos, como arroz integral, pasta integral y quinoa, te proporcionará energía duradera y te ayudará a mantener un nivel óptimo de glucosa en sangre

Además, cuando la mujer embarazada come de forma saludable no solo tiene un impacto físico, sino también emocional. Disfrutar de comidas sencillas y sabrosas puede ayudar a mejorar el estado de ánimo, reducir el estrés y aumentar la energía. 

7. Planifica tus actividades al aire libre

Durante los días más calurosos, intenta evitar las horas de mayor intensidad solar, generalmente entre las 10 a.m. y las 4 p.m. Si deseas pasar tiempo al aire libre, opta por la mañana temprano o la tarde, cuando el sol es menos fuerte. Además, busca lugares con sombra donde puedas descansar y mantenerte fresca.

8. Evita infecciones de orina

Durante el embarazo, la probabilidad de padecer una infección del tracto urinario aumenta debido a que la musculatura se relaja por la acción de la progesterona. 

La humedad en la zona genital también es un factor desencadenante para la aparición de infecciones de orina. Así pues, en verano, la mayor sudoración, y los baños en piscinas y playas, suponen un mayor riesgo de infección.

Usar ropa interior de algodón, cambiar el bañador mojado tras su uso, beber mucho líquido y no retener la orina son algunas recomendaciones que te ayudarán a prevenir una infección de orina en verano.

En definitiva, cuidar los hábitos en verano es importante para que la mujer embarazada disfrute de un embarazo sano y un verano feliz.