Compartir la mesa con nuestros bebés no solo nutre su cuerpo, también su mente y su corazón. Convertir la hora de la comida en un momento familiar es una de las mejores inversiones que podemos hacer en el desarrollo de nuestros pequeños. Este viaje culinario, que comienza desde sus primeros años de vida, les brinda un sinfín de beneficios que van más allá de la mera nutrición.

Un aprendizaje integral, comer en familia

Desde el primer momento, comer en familia se convierte en una experiencia de aprendizaje para el bebé. Observando a los adultos, aprenden a imitar gestos, a usar los cubiertos y a desenvolverse en la mesa. De esta forma, se van familiarizando con la comida y con las normas sociales que la rodean.

Desarrollo social de comer en familia:

  • Interacción y comunicación: Los bebés aprenden a interactuar con los demás miembros de la familia, a compartir y a respetar los turnos. Se familiarizan con las normas sociales de la mesa y desarrollan habilidades de comunicación verbal y no verbal.
  • Compartir la mesa crea un ambiente cálido y acogedor que fortalece el vínculo familiar.
  • Sentimiento de pertenencia: Los bebés se sienten parte de un grupo y experimentan un sentimiento de seguridad y pertenencia

Desarrollo del lenguaje

  • Vocabulario: Se familiarizan con el vocabulario relacionado con la comida los utensilios, los colores, las texturas y las acciones que se realizan durante la comida.
  • Comprensión: Aprenden a comprender frases sencillas relacionadas con la hora de comer, como «¿Quieres más?», «¿Te gusta esto?» o «¿Qué quieres comer?”.
  • Expresión: Comienzan a expresar sus preferencias y necesidades relacionadas con la comida, utilizando palabras o gestos.

Desarrollo motor

  • Motricidad fina: Aprenden a usar los cubiertos de forma segura y coordinada, a manipular alimentos de diferentes tamaños y texturas, y a llevar la comida a la boca con precisión.
  • Motricidad gruesa: Desarrollan la coordinación mano-ojo y la propiocepción al sentarse en la silla, alcanzar la comida y utilizar los cubiertos.
  • Autonomía: Progresan hacia la independencia en la hora de la comida, lo que aumenta su confianza en sí mismos y su autoestima.

Desarrollo sensorial

  • Vista:Experimentan con una amplia variedad de colores, formas y texturas presentes en los alimentos.
  • Olfato:Descubren y discriminan diferentes olores, lo que estimula su curiosidad y apetito.
  • Gusto:Aprenden a disfrutar de una amplia gama de sabores, desde dulces y salados hasta ácidos y amargos.
  • Tacto:Experimentan con diferentes texturas de los alimentos, desde suaves y cremosos hasta crujientes y fibrosos.

Creando hábitos saludables

Compartir la mesa en familia es una oportunidad única para crear hábitos saludables que acompañarán a los niños durante toda su vida. Sentarse a comer a una hora fija, probar nuevos alimentos y disfrutar de la conversación son algunos de los pilares de una alimentación equilibrada.

Es importante evitar las distracciones durante la comida, como la televisión o los teléfonos móviles, y no usar la comida como recompensa o castigo, ya que esto puede generar una relación negativa con la alimentación. La hora de la comida debe ser un momento agradable y relajado para toda la familia.

La vajilla adecuada del bebé

Cada etapa del desarrollo del bebé requiere una vajilla específica. Para los más pequeños, lo ideal son vasos y platos con compartimentos y con ventosas que se adhieran a la mesa, evitando así posibles derrames. Las cucharas de silicona, son suaves y flexibles, ideales para las primeras experiencias con los cubiertos en los bebés.

A medida que van creciendo, a partir de los 12 meses podemos ir introduciendo cubiertos con mangos ergonómicos adaptados a sus manos y vasos con asas.

Materiales seguros y libres de tóxicos en la vajilla del bebé

  • Plástico libre de BPA:Es un material ligero y resistente, pero es importante elegir productos que estén libres de bisfenol A (BPA), un compuesto químico que puede ser perjudicial para la salud.
  • Silicona:Es un material flexible, suave y resistente a altas temperaturas, ideal para los primeros meses del bebé.
  • Acero inoxidable:Es un material duradero, higiénico y libre de tóxicos, ideal para los cubiertos.

En nuestra web tienes todos los productos que necesitas para la alimentación de tu bebé, adecuados a su edad y con los materiales recomendados.

Consejos sobre comer en familia

  • Crea un ambiente agradable en la mesa.Pon música tranquila, coloca una bonita mantelería y utiliza platos y cubiertos coloridos.
  • Involucra a tu bebé en la preparación de la comida.Permíteles ayudarte a lavar las verduras, a pelar las frutas o a poner la mesa.
  • No te frustres si tu bebé no come todo lo que le ofreces.Ten paciencia y sigue ofreciéndole alimentos variados de forma regular.
  • Si tienes dudas sobre la alimentación de tu bebé, consulta con tu pediatra o nutricionista infantil

En definitiva, comer en familia es mucho más que una simple acción de supervivencia. Es un momento de conexión, aprendizaje y creación de hábitos saludables que marcarán la vida de nuestros hijos.