La etapa de los dos años del bebé supone un cambio radical en su forma de ser, tanto es así que se la conoce como los terribles dos años. El bebé comienza a adquirir autonomía, tiende a querer imponer sus deseos y en su vocabulario se ha instalado el no. Es un periodo que puede desconcertar a los padres que no saben cómo actuar.

Qué ocurre en la etapa de los 2 años

La etapa de los dos años es un momento emocionante y desafiante para los padres y su bebé. Es un momento en el que el niño comienza a desarrollar su propia personalidad y a explorar el mundo que le rodea de forma más independiente. Sin embargo, también puede ser una época difícil para los padres, ya que el bebé puede mostrar comportamientos desafiantes y hacer muchas preguntas.

Cambios evolutivos a los 2 años

Los niños experimentan una serie de cambios evolutivos significativos que influyen en su desarrollo físico, cognitivo, emocional y social. 

  1. Desarrollo motor

A los dos años, los niños han adquirido un mayor control sobre sus habilidades motoras. Han perfeccionado sus habilidades para caminar y correr, y pueden subir y bajar escaleras con ayuda. También han mejorado su coordinación ojo-mano y pueden empezar a dibujar líneas y círculos simples.

  1. Lenguaje y comunicación

Uno de los mayores cambios que se producen durante la etapa de los 2 años es el desarrollo del lenguaje. El bebé comienza a hablar más y a comprender mejor lo que se le dice. También puede ser capaz de seguir instrucciones sencillas y expresar sus propias necesidades y deseos. Por ello es importante fomentar el desarrollo del lenguaje del bebé durante esta etapa. Los padres pueden hablar con el bebé con frecuencia y leerles libros. También pueden utilizar juegos y actividades para fomentar el lenguaje y la comunicación.

  1. Desarrollo cognitivo

A los dos años, los niños están en pleno desarrollo cognitivo. Comienzan a comprender conceptos básicos de causa y efecto, como apretar un botón para que suene un sonido. También pueden imitar acciones y juegos de roles simples, como alimentar una muñeca o hablar por un teléfono de juguete.

  1. Autonomía e independencia

Durante esta etapa, los niños muestran un fuerte deseo de independencia. Quieren hacer las cosas por sí mismos, como vestirse, comer y lavarse las manos. Aunque todavía necesitan la ayuda y supervisión de los adultos, es importante fomentar su autonomía dentro de límites seguros.

  1. Desarrollo social y emocional

Los niños de dos años comienzan a interactuar más con otros niños y a mostrar interés por jugar en grupo. Sin embargo, también pueden ser egoístas y tener dificultades para compartir. A nivel emocional, experimentan una amplia gama de emociones y pueden mostrar rápidos cambios de humor. Es importante ayudarles a identificar y expresar sus emociones de manera adecuada. De hecho, uno de los mayores desafíos que enfrentan los padres durante esta etapa es lidiar con las rabietas. Éstas pueden ser frecuentes y los padres pueden sentirse abrumados y frustrados. Es importante recordar que los bebés no tienen la capacidad de controlar sus emociones como los adultos, por lo que pueden necesitar la ayuda de sus padres para calmarse.

  1. Desarrollo sensorial

Durante esta etapa, los bebés están explorando activamente su entorno a través de los sentidos. Les gusta tocar, oler, saborear y escuchar diferentes objetos y materiales. También pueden mostrar preferencias por ciertos alimentos, texturas y colores.

Educar de forma positiva a tu bebé de 2 años

La educación positiva es un enfoque que se basa en el respeto mutuo, la comunicación efectiva y la enseñanza de habilidades sociales y emocionales. Para educar de forma positiva durante la etapa de los 2 años, es importante establecer límites claros y consistentes. 

Los niños pequeños necesitan estructura y límites para sentirse seguros y protegidos

Los padres pueden establecer límites saludables al tiempo que fomentan la independencia del niño. Por ejemplo, permitir que el bebé elija su propia ropa para vestirse, pero establecer límites sobre lo que es apropiado para el clima o la ocasión. Explica las reglas de manera simple y refuérzalas regularmente.

A los 2 años, los bebés están desarrollando su sentido de independencia

En lugar de imponer constantemente tus decisiones, brinda al niño opciones limitadas y apropiadas para que pueda ejercer cierto control y tomar decisiones dentro de límites seguros.

Los niños aprenden mucho al observar a sus padres y cuidadores

Sé un modelo positivo al mostrarles cómo manejar situaciones y emociones de manera adecuada. Controla tu propio comportamiento y utiliza palabras y acciones que sean respetuosas y amorosas.

Asegúrate de mantener una comunicación clara y efectiva con tu hijo de 2 años

Utiliza un lenguaje simple y comprensible, y presta atención a sus señales y expresiones. Fomenta la comunicación abierta y escucha activamente lo que tu hijo tiene que decir, incluso si sus habilidades lingüísticas aún son limitadas.

Los niños de 2 años se benefician de tener rutinas diarias consistentes

Establecer una estructura predecible les brinda seguridad y ayuda a minimizar los conflictos. Por ejemplo, tener horarios regulares para comer, dormir y actividades puede ayudarles a sentirse más seguros y tranquilos.

Reconoce y elogia los comportamientos positivos de tu hijo

Refuerza sus logros y esfuerzos para fomentar una autoestima saludable y motivar el buen comportamiento. Utiliza el refuerzo positivo, como el elogio y los premios no materiales, para reforzar el comportamiento deseado.

En lugar de recurrir a castigos físicos o humillantes, utiliza consecuencias naturales y lógicas para enseñar lecciones. Por ejemplo, si el niño tira un juguete, puedes explicarle que, si lo tira, no podrá jugar con él por un tiempo.

Recuerda que los bebés de 2 años están explorando y aprendiendo constantemente. Espera ciertos comportamientos desafiantes y mantén la calma. Cada niño es único; practica la empatía al intentar comprender los sentimientos y necesidades de tu hijo, lo cual les ayuda a desarrollar habilidades emocionales y a sentirse comprendidos. A medida que te enfocas en el crecimiento y desarrollo de tu hijo, fomentarás una relación sólida.