El embarazo es cosa de dos, pero la implicación y la vivencia de emociones no siempre es equitativa, ya que es la mujer la que siente al bebé dentro de ella, y todos los cambios que se producen a lo largo de los 9 meses. Sin embargo, los olvidados del embarazo son los padres. ¿Cómo es la emoción de tu pareja durante el embarazo? ¿Y durante el parto? Descubre todo y más en este artículo.

 

El papel de los padres en el embarazo

Cuando la pareja se entera de que esperan a un bebé, las emociones se disparan. Sin embargo, es probable que los padres no sepan muy bien cuál es su papel y cómo acompañar a la mujer de la mejor manera, porque el rol cambia. Tal y como señala la matrona Helena Gunzbourg, el embarazo y el parto no solo afecta a las mujeres. El hombre vive una auténtica revolución.

El papel del padre durante el embarazo es justamente de confort, de sostén y de colaboración. Para que los padresno se conviertan en los olvidados del embarazo, es importante que participen en todos los aspectos de la preparación de la llegada del bebé.

 

¿Cómo pueden los padres vincularse con el bebé y desarrollar su rol?

Hoy en día, la realidad es que los hombres tienen la oportunidad de participar en todos los procesos y acontecimientos que tienen lugar durante el embarazo y en el momento del parto. Acudir a las visitas prenatales, es el primer paso. Escuchar el latido del bebé a través de la ecografía y ver sus movimientos, generan un vínculo único, una mayor conexión con el bebé en desarrollo y también con la mujer, que tanto necesita sentirse acompañada y comprendida.

Acariciar el vientre de la mamá y hablar al bebé. Sentir los movimientos y patadas y conversar con el bebé, es un momento divertido en pareja y de conexión, pues los bebés aprenden a reconocer la voz del padre y cuando nazca le producirá un efecto relajante.

Otras actividades que van a reforzar la relación de pareja y con el bebé, es ir juntos a las clases de preparación al parto, realizar los ejercicios, o participar en la elección de la ropa o la habitación del bebé, así como leer y formarse en lactancia, crianza, entre otros…

Conversar en pareja sobre la llegada del bebé, cómo se organizarán, cómo se sienten, hacer planes de futuro, es necesario para compartir la espera y la llegada del bebé, y sentir que ambos reman en la misma dirección. El vínculo emocional que generan los padres con los bebés cuando se sienten parte activa de la gestación, es muy potente, y los estudios demuestra que esos padres están más preparados para la llegada del bebé y la crianza.

 

Prepararse para la llegada del bebé

Es un error muy habitual, centrarse en el embarazo y en la preparación al parto, olvidándose de lo que viene después de que el bebé haya nacido. Tras el parto, el rol de la pareja cambia, y las necesidades también.

La mujer se encuentra inmersa en una montaña rusa de emociones, sensaciones, cambios físicos y emocionales que deben ser debidamente acompañados. Conocer las peculiaridades de esta etapa, ayudará a la pareja a afrontarla de la mejor manera.

En el parto, el padre es una figura indispensable para reconfortar a la mamá, ayudarle a adoptar las posturas que necesite, así como participar en la toma de contacto del recién nacido lo antes posible.

En el postparto y la lactancia, hay padres que se sienten en segundo plano, porque es un vínculo madre-bebé. Sin embargo, en este periodo el hombre tiene una gran labor en el apoyo y de descarga de tareas para la mamá.

El padre es quien debe hablar con la familia y amigos, regular las visitas y encargarse de las tareas del hogar. También puede encargarse de todos los cuidados del bebé, exceptuando la alimentación en el caso de que tome lactancia materna, como es el momento del baño, sacarlo a pasear o portearlo, dormirlo, acunarlo, vestirlo o cambiarle el pañal. Además de ser momentos muy entrañables entre el padre y el bebé, son momentos en los que la madre puede descansar y realizar otras actividades.

 

Las emociones de los padres a punto de mira

Los hombres sienten emociones de responsabilidad, duda y preocupación por su pareja, ante la llegada del bebé. Sin embargo, no siempre se sienten capaces de expresar lo que sienten, y mucho menos de sentirse comprendidos. Es indudable que la vivencia y el vínculo generado durante el embarazo por la madre y por el padre es diferente, pero no por ello es mejor o peor.

Cuando los hombres no entienden el cambio profundo que supone la llegada del bebé y el cambio de roles, supone una brecha en la comunicación y la relación de pareja. Sin embargo, este proceso se reduce si el padre se involucra desde el inicio, tal y como hemos mencionado.

 

Para ello, cuanto mayor sea la comunicación en la pareja y cuanto más participen los padres de este proceso, mayor será el vínculo que establezcan con el bebé, y mejor la relación de pareja, así como la organización familiar una vez llegue el bebé a casa.