La alimentación es fundamental para el correcto desarrollo y crecimiento de los bebés y niños, y conocer cómo preparar un menú equilibrado para los bebés es fundamental. Durante los 6 primeros meses de vida, los bebés deben alimentarse exclusivamente de leche materna, o de fórmula en su defecto.

A partir del inicio de la alimentación complementaria, alrededor de los 6 meses, es muy importante asegurar una dieta equilibrada y completa que incluya todos los nutrientes necesarios que permitan un crecimiento y salud óptima de los bebés. Además, seguir un menú equilibrado desde temprana edad y en concordancia con la alimentación familiar, es la clave para establecer hábitos alimenticios saludables que puedan durar toda la vida. 

Al principio, los bebés realizan dos o tres ingestas diarias, alcanzando las cuatro o cinco comidas al día después de los nueve meses de edad. Para ello, debes organizar el menú semanal de tu bebé que asegure un aporte nutricional adecuado y una variedad suficiente de alimentos.  

La frecuencia de cada grupo de alimentos determina la calidad del menú al final de la semana, por eso tener un calendario que te ayude a seguir esas guías y tener las comidas hechas contribuye a ahorrar tiempo y esfuerzo entre semana. 

Beneficios de organizar menús equilibrados para los bebés:

  • Asegurar una nutrición óptima para el bebé

  • Favorecer una combinación adecuada de alimentos entre sí

  • Ganar paz mental al olvidarte de pensar en las comidas todos los días.

  • Ahorrar tiempo y esfuerzo, ganar tiempo para estar con los peques

  • Evitar comprar alimentos innecesarios, porque solo compras lo que está en el menú

  • Gestionar el tiempo en la cocina y preparar recetas más saludables.

  • Fomentar la salud para siempre del bebé y de la familia

Qué nutrientes debe incluir un menú equilibrado para los bebés:

Los nutrientes esenciales que una dieta equilibrada debe proporcionar incluyen proteínas, grasas saludables, carbohidratos, vitaminas y minerales. Un menú equilibrado también puede ayudar a prevenir problemas de salud a largo plazo, como la obesidad, la diabetes y enfermedades del corazón. 

Suponiendo que el bebé ha probado diferentes alimentos y que has adaptado las raciones a las particularidades y demanda de cada niño, puedes acudir a preparaciones simples, a base de hortalizas, frutas, cereales, legumbres, huevos, carnes o pescados, evitando lácteos comerciales que no son necesarios pues el niño aún consume leche materna o de fórmula. Al introducir una variedad de alimentos saludables y limitar la ingesta de alimentos procesados ​​y ricos en grasas y azúcares, se puede garantizar un crecimiento y desarrollo óptimo para los bebés y niños.

Cómo organizar un menú equilibrado para el bebé

Hasta el año, el peque va poco a poco familiarizándose con los diferentes alimentos, texturas, sabores y colores. A medida que el bebé hace un reparto de comidas similar al del adulto, es conveniente asegurar una distribución diaria y semanal equilibrada. Es recomendable utilizar una vajilla adaptada, para evitar que se rompan los platos o que el bebé se dañe por la dureza o rigidez de los materiales.

Reparto diario y semanal de los grupos de alimentos:

  • Cereales integrales, tubérculos, granos integrales: presentes en la mayor parte de las comidas

  • Verduras y hortalizas: todos los días, en comidas y cenas

  • Frutas: de 2 a 3 porciones al día

  • Carnes magras (pollo, pavo, ternera, cerdo): de 2-3 veces a la semana

  • Alternar el consumo de pescado blanco y azul, con un consumo semanal de 3-4 veces

  • Ingesta de 3-5 huevos a la semana

  • Presencia de legumbres entre 3-4 veces

  • Lácteos: consumo diario de 2-4 raciones

Las proteínas en la alimentación del bebé

Existe un tema muy controvertido en la alimentación infantil, que es la cantidad de proteínas que debe tomar un niño. Actualmente los bebés y los niños toman demasiadas proteínas. A veces nos descubrimos diciéndoles a los niños que no quieren terminarse el plato, que se coman al menos la carne o el pescado (aunque dejen las patatas, la verdura o el arroz que los acompaña).

En España, tendemos a duplicar la cantidad diaria recomendada de proteína, con las consecuencias a medio y largo plazo que conlleva. Se estima que el 95% de los niños de 0 a 3 años ingieren más proteínas de las adecuadas para su edad. Los estudios demuestran que ingestas elevadas de proteína en la población infantil, se asocian a una sobrecarga hepática y renal y a un mayor riesgo de desarrollar sobrepeso u obesidad infantil en la infancia y adolescencia.

Pautas para organizar las comidas de tu bebé

  • Procura alternar a lo largo del día y de la semana, tanto los grupos de alimentos como las preparaciones, para asegurar variedad nutricional y gustativa.

  • Presta atención en la presentación de los platos. La comida entra por los ojos, y a los bebés este paso es imprescindible para que decidan llevársela a la boca.

  • Planifica tu menú y organiza la compra para que tengas todos los ingredientes necesarios a la hora de preparar las comidas de tu bebé.

Ideas para preparar un menú equilibrado para los bebés

  1. Desayuno: Incluye fruta, cereales tipo avena, pan, algún lácteo sencillo o frutos secos y semillas (siempre molidos o en crema)

  2. Almuerzo: Mantén la estructura del plato saludable. Debe predominar la presencia de vegetales y hortalizas, junto a los cereales y tubérculos, y las proteínas. De postre, mejor fruta.

  3. Merienda: Puedes ofrecer alimentos similares al desayuno. Las elaboraciones caseras tipo galletas o bizcochos pueden ser también una opción.

  4. Cena: La cena debe ser ligera para asegurar un sueño reparador. Si el bebé ha tomado su ración de proteína en la comida, debes procurar hacer una cena sin proteína animal, predominando la presencia de vegetales, cereales y legumbres.

Para la elaboración de los platos para nuestro bebé no recomendamos usar sal ni azúcar, ya que los alimentos poseen su sabor natural a los cuales los niños ya perciben con sabor salado o dulce sin necesidad de su agregado.

Es importante recordar que los bebés necesitan una variedad de alimentos para obtener una dieta equilibrada. 

Al elegir alimentos, es importante tener en cuenta los nutrientes que son suficientes y asegurarse de incluir una combinación de proteínas, carbohidratos y grasas saludables en cada comida.