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Tu bebé acaba de nacer y las dudas florecen porque todo es nuevo para vosotros. Además, la mamá, física y emocionalmente, se encuentra en un periodo vulnerable que merece ser comprendido y atendido. La felicidad del nacimiento convive con las incomodidades del postparto, y las inquietudes o miedos de su cuidado.  

Si no sabes qué descubrirás de tu recién nacido durante el primer mes de vida, sigue leyendo porque te lo contamos.

Desarrollo de tu bebé durante el primer mes de vida

Aunque puede parecer que tu bebé recién nacido solo duerme, come y ensucia pañales, su desarrollo neuronal y los hitos que alcanza día a día son enormes después de nacer.

Al final del primer mes, estará mucho más alerta y receptivo que en los primeros días. Gradualmente empezará a mover su cuerpo con más facilidad y coordinación.

 

1. Habilidades motoras después de nacer

En el primer mes de vida del recién nacido se va desarrollando su motricidad refleja. De hecho, el bebé levanta la cabeza cuando está boca abajo y mantiene las manos cerradas. Los patrones de movimiento parecen aleatorios y poco coordinados, pero, al final del primer mes el bebé adquiere la capacidad de mover su cuerpo para responder o atraer tu atención.

 

2. Audición

La percepción de sonidos ya se produce dentro del útero y, tras el nacimiento, el bebé sigue escuchando y oyendo sonidos. Sin embargo, alrededor de 2 a 3 niños de cada mil, nacen con una pérdida de audición que se puede detectar de forma precoz en los primeros días a través de las pruebas de cribado neonatales.

Cuando tu bebé reacciona a los sonidos verás cómo se calma cuando le hablas; reconoce tu voz y lo muestra girando la cabeza o dejando de llorar; o se asusta ante un sonido más fuerte…son señales que muestran un desarrollo normal de la audición.

Si como padres observáis algún signo o comportamiento que os hace dudar, consultad con el pediatra.

 

3. Vista

Al nacer, el sentido de la vista del bebé está muy poco desarrollado y es muy sensible a la luz brillante. La visión central es limitada, pero pueden ver algún objeto a su lado con la visión lateral o periférica.

A las dos semanas de vida las pupilas se agrandan y se desarrollan las retinas, lo que permite que el bebé vea perfiles claros y oscuros. Poco a poco los objetos grandes y brillantes empiezan a captar su atención.

Al final del primer mes de vida de un bebe podemos ver como muestra interés por la figura materna, y paterna, cuando están a poca distancia. Aunque a veces observarás que los ojos no mantienen una coordinación (parecen bizcos o se desvían hacia los lados), pero, es normal en la mayoría de los casos hasta los dos meses de vida.

 

4. Comunicación

El recién nacido tiene un llanto indiferenciado, pero a medida que crece llora de forma diferente si tiene hambre, está incómodo o tiene sueño. Lentamente iréis reconociendo el tipo de llanto y os será más sencillo satisfacer las necesidades de vuestro peque. De esta forma estableceréis el principio de una comunicación bidireccional.

 coger bebé en brazos

¿Cómo coger al bebé al nacer?

Es posible que, como padres primerizos, no sepáis muy bien cómo coger a vuestro bebé en brazos. Su apariencia frágil y delicada genera respeto o miedo de poder hacerle daño.

La clave para sostener a tu bebé es hacerlo con cariño y seguridad. El bebé necesita el contacto con sus padres, le aporta bienestar y favorece su autoestima. Evita los movimientos bruscos y sujeta en todo momento la cabeza de tu bebé, ya que, el tono del cuello es débil aún.

 

La alimentación de tu bebé después de nacer

La OMS y la Asociación Española de Pediatría recomiendan la lactancia materna como forma de alimentación exclusiva durante los seis primeros meses para lograr un óptimo crecimiento y desarrollo del bebé.

 

  • Lactancia Materna

Durante el primer mes de vida de un bebé se produce una adaptación armónica madre-bebé en ritmo y producción de leche. La lactancia materna debe ser a demanda desde el nacimiento. Debemos ofrecerle el pecho siempre que el bebé muestre señales tempranas de hambre (ladear la cabeza, sacar la lengua, ponerse el puño en la boca…). Durante el establecimiento de la lactancia es conveniente no utilizar tetinas que puedan interferir.

 

  • Lactancia Artificial

No todas las mujeres optan por la lactancia materna, bien por su totalmente respetable decisión personal, o por problemas e incompatibilidades que pueden surgir.

En estos casos, los bebés recién nacidos son alimentados con fórmulas infantiles, pudiendo ser realizada también una lactancia mixta (fórmula y leche materna). La forma más extendida de ofrecer la leche de fórmula al bebé es con un biberón. A la hora de elegir uno, asegúrate que se adapta a la edad de tu bebé y que cumple con las garantías que permiten una alimentación fácil y segura.

 

¿Con qué frecuencia debo bañar a mi bebé recién nacido?

El baño es una experiencia que fomenta el vínculo con el bebé y el disfrute de las nuevas sensaciones del agua sobre la piel. Mientras el bebé mantiene el cordón umbilical debemos bañarlo con una esponja, sin sumergirle en el agua. Una vez cicatriza la zona umbilical se puede probar el baño completo, respetando las señales del recién nacido y manteniendo las medidas de seguridad en todo momento.

No es necesario bañar al peque todos los días porque no es habitual que se ensucie tanto, o sude en exceso, como para necesitar un baño tan a menudo. Una frecuencia de dos a tres veces por semana es adecuada y un exceso de higiene puede resecar su piel.

 

La llegada de un bebé a la familia requiere de un periodo de adaptación tanto para el recién nacido como para los padres. Aparecen constantemente muchas dudas sobre el desarrollo y cuidados del peque. La mamá necesita descansar, y llevar una alimentación saludable rica en nutrientes que le permitan recuperarse del parto, y afrontar la lactancia materna o de fórmula. Con la información adecuada y la experiencia del día a día, disfrutarás de tu bebé recién nacido y de una crianza segura. ¡Disfruta de la aventura!