Para que un padre se tranquilice, lo único que necesita ver es la sonrisa de su pequeño. Una carcajada nos dice que está satisfecho, que está a gusto a tu lado, y que le estás cuidando bien. Sin embargo, para colmar de felicidad a un bebé solo es necesario unos padres que lo cuiden y que estén por él. Entonces, ¿Cómo sé si mi bebé está feliz?

Para tener bebés tranquilos y felices lo único que necesitan son pequeñas cosas como: estar en tus brazos, ir al parque, la música, tu olor, o jugar en la bañera.

Detectar los signos que te ayuden a saber si tu bebé está feliz te hará disfrutar junto a él estos momentos de felicidad. Atent@ a nuestros consejos.  

 

¿Cómo saber si tu bebé está feliz?

Es muy sencillo reconocer los signos de inconformidad de tu peque, desde las pequeñas quejas, hasta el llanto más desconsolado. No obstante, detectar cuando está feliz es mucho más fácil.  La felicidad es un concepto abstracto que cada uno interpreta de manera distinta, pero en realidad, este concepto para los niños es más sencillo de lo que parece, ¡es una simple sonrisa!

Los padres pueden educar para ser felices si ofrecen y enseñan a saber disfrutar de las pequeñas cosas que nos rodean. No obstante a veces no distinguimos las pequeñas señales. Veamos algunas de ellas.

 

Señales de un bebé feliz

En un bebé recién nacido es difícil saber si es feliz a través de su expresión, ya que, hasta después del primer mes de vida no es capaz de sonreír.

Sin embargo, si tu peque se muestra tranquilo, se duerme en tus brazos, e intenta hablarte, seguramente nos encontraremos ante un bebé feliz. Si, al contrario, el pequeño llora, arquea la espalda cuando lo coges y solo hace pucheros… solo la voz y los brazos de sus padres le calmarán y le aportarán bienestar y felicidad.

 

¿Qué podemos hacer para que sean bebés felices?

Esta es la gran pregunta que se hacen todos los padres ¿Qué debo hacer para que mi bebé sea feliz?

Cuando está sano es relativamente sencillo hacerle feliz. Como padres tenemos una gran responsabilidad con nuestros hijos para conseguir que eso ocurra. Con pequeños cuidados lo lograrás.

 

Habla y canta a tu bebé

Al recién nacido, la voz de su madre le da seguridad y calma, ya que, la distingue y la reconoce. Poco a poco, irá familiarizándose con otras voces y sonidos. Aprovecha para hablarle en diferentes tonos y explícale todo lo que haces. Puedes cantarle, o ponerle música, lo que potenciará las conexiones cerebrales de tu peque. Así que cántale canciones que le ayuden a divertirse, a relajarse o a dormirse.

Coge a tu bebé en brazos

Destierra el mito de que tu peque se acostumbrará a los brazos y luego no querrá estar en otro lugar. Los bebés necesitan sentirse protegidos, amados, y tranquilos. Y, para conseguirlo solo necesita unos brazos que lo acunen y le acaricien.

Las relaciones de vínculo y apego recibidas durante los 2 primeros años de vida condicionan las respuestas cerebrales y emocionales de los niños y niñas. El porteo es una excelente manera de mantener este contacto con tu bebé.

La hora del baño

Es uno de los momentos en que los padres más disfrutan con sus pequeños. Nuestros mimos y caricias, el tono suave y el agua caliente ayudan al desarrollo físico y emocional de los bebés, además de aumentar su felicidad y bienestar. Pon el agua a una temperatura agradable, alrededor de los 37 ºC y aprovecha para disfrutar de un rato agradable con tu peque.

Puedes estimularle jugando durante el baño, por ejemplo, puedes utilizar algún patito, o simplemente chapotea para que el agua le salpique. A medida que crecen, los juguetes deben crecer con ellos para que esté entretenido mientras aprovechas para lavarlo bien.

El masaje infantil para un bebé feliz

El masaje es una tradición milenaria que se transmitía, generación tras generación, dentro de las familias. Es un momento de intimidad con nuestros bebés que, además, nos aportan muchos beneficios a ambas partes.

El masaje favorece la comunicación con el bebé, mejora el patrón de sueño y estrecha el vínculo afectivo. Busca los momentos adecuados para dar un masaje a tu bebé y disfrutad de esta experiencia maravillosa.

Juegos y actividades para conseguir bebés tranquilos y felices

Nuestros peques aprenden a relacionarse con el mundo a través del juego. Por ello, es muy importante que los padres jueguen con ellos. A medida que van creciendo, podéis jugar al escondite, a hacerle cosquillas, o a dar saltitos; seguro que conseguiréis que se ría a carcajadas.

A última hora de la tarde, evita juegos que estimulen a tu bebé. En esos momentos opta por cuentos y canciones tranquilas que propicien el sueño.

El paseo diario

Los bebés necesitan salir a la calle, respirar aire fresco y cambiar de ambiente. Cuando son pequeños, aprovechan para ver todo lo que hay en el entorno, y cuando son más mayores son ideales para que corran, se desfoguen y disfruten de más espacio libre.

Además, el paseo diario es la manera idónea para favorecer la producción de la vitamina D a través de la luz solar, tan necesaria para el sistema óseo, muscular, nervioso e inmunitario.

 

Conseguir que tu bebé sea feliz es más fácil de lo que parece. Dedícale tiempo y ofrécele seguridad y confort, además de los estímulos adecuados para un correcto desarrollo. Sabrás que tu bebé es feliz cuando veas que sonríe, que está tranquilo, satisfecho y a gusto a tu lado ¡Sonríe tú también!

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