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Si tu peque comienza el periodo de la escuela infantil o la guardería, o simplemente reinicia sus clases, seguro que te preocupa su adaptación a los nuevos horarios, ritmos y prácticas. Toda su rutina diaria se ve alterada por la vuelta al cole (y también la de los padres), incluida la rutina alimentaria. Por eso, es importante organizarnos de la forma más eficiente posible.

Planifica una vuelta al cole saludable donde la adaptación a la nueva rutina sea lo más rápida y tranquila posible, asegurándote de que las comidas de tu hijo sean equilibradas y afronte el día ¡a tope de energía!

 

Planificar una vuelta al cole saludable y sin agobios

El inicio o la vuelta al cole supone una revolución a nivel familiar tanto en organización como en horarios y nuevas rutinas. Una buena planificación es esencial para que el caos no se instale en tu hogar, y para que consigas enseñar unos hábitos saludables para tus niños. Además, es importante que adquirirán unos hábitos de alimentación saludable que les ayudarán a crecer sanos y fuertes.

 

Tips a tener en cuenta a la hora de planificar la vuelta al cole

Cuando te pones a pensar en los preparativos para la vuelta al cole, hay muchas cosas que debéis controlar y se te pueden escapar las más importantes.

Para que nada se quede en el tintero, sigue los siguientes tips:

 

  1. Prepara el material para la vuelta al cole con varios días de antelación.

    No dejes para el último día la compra del material, la ropa, el calzado, la bata o preparar el álbum de familia. Es probable que no encuentres todo a la primera, haya muchas colas… y eso supondrá un estrés añadido.

     

  2. Establece un nuevo horario y pégalo en la nevera

    En verano, el ritmo y los horarios cambian, y volver a las exigencias de la rutina diaria es toda una novedad para los peques. Para que el periodo de adaptación sea más liviano a nivel familiar, haz un nuevo horario (mejor con imágenes) en el que queden reflejadas todas las actividades del día. Explícaselo para que vaya asimilándolo, y si puedes ponlo en práctica cuanto antes.

  3. Planifica las comidas

    La alimentación familiar tiene mucho peso en la salud y en el rendimiento académico, ambos aspectos fundamentales en el periodo escolar.

    No dejes en manos de la improvisación lo que vais a comer; lo único que conseguirás es cargar con la losa de pensar a diario qué comer y cocinar. Además, cargarías con la frustración añadida de sentir que las comidas no son tan variadas y saludables como te gustaría.

    ¡Ponte manos a la obra! Dedica un rato el fin de semana para pensar las comidas y cenas de la semana, así como los desayunos y tentempiés. Asegurarás variedad y evitarás caer en el recurso de la comida rápida, la bollería u otros procesados para salir del paso. Y si los niños comen en el colegio, presta atención a los menús semanales que proporciona la escuela. De esa forma, evitarás que el menú se vuelva repetitivo y de que todos los grupos de alimentos están presentes de forma adecuada.

La alimentación de los bebés en la vuelta al cole

Los peques también tienen se resienten del cambio de horarios al inicio del curso escolar. La alimentación puede verse alterada y debes estar preparada para afrontar este proceso.

Conoce algunos aspectos del desarrollo infantil que te ayudarán a comprender y a acompañar a tu peque en su desarrollo.

 bebé comiendo solo

¿Cuándo están preparados para comer solos?

Los padres a veces piensan “erróneamente” que los niños pequeños no pueden comer solos porque no saben hacerlo, porque se ensucian, porque no saben usar los cubiertos, etc.

Sin embargo, a partir de los 6 meses los bebés están preparados para incorporar más alimentos además de la leche, y es el momento de dar paso la alimentación complementaria. Si les brindamos la oportunidad de aprender, en pocas semanas se vuelven expertos comedores y van incorporando nuevos alimentos. Estos alimentos pueden proporcionarse en forma de triturados, pero también pueden ofrecerse con textura blanda, a trozos. Este último se conoce como el método Baby-Led Weaning (BLW). No es estrictamente necesario escoger entre ellos, ya que puede aplicarse incluso como un método mixto. Será decisión de los padres elegir la forma de alimentación.

En esta etapa nuestro bebé descubrirá nuevas texturas, sabores y aprenderá el arte de comer solo. Además, al introducir los alimentos adecuados estarás sembrando la base de unos hábitos de alimentación saludables para el futuro.

 

¿Cómo le puedo ayudar a que coma solo?

Para que tu peque coma solo, no debes hacer gran cosa. Céntrate en ofrecerle alimentos saludables, con textura y tamaño adecuados, y permite que sea el bebé quien decida qué y cuánto quiere comer.

Deja que tu bebé sea el protagonista del juego y aprenderá a relacionarse con la comida de forma fisiológica y saludable. Si por el contrario, decides darle triturados, lo más probable es que al empezar el cole o la guarde puedan rechazar nuevos alimentos y les costará comer por sí solos.

 

¿Dejarle comer con las manos o usar cubiertos?

Al empezar con la alimentación complementaria los bebés comen con las manos, ya que son incapaces de manejar los cubiertos. Esto implica que el bebé se ensucie, la comida se caiga al suelo y algunas familias no acepten este proceso. Puedes usar un babero impermeable con mangas para evitar que manche toda la ropa.

Entre el año y los tres años, los peques adquieren la habilidad de utilizar los cubiertos. Durante este periodo, y a lo largo de la primera infancia, se afianzan los hábitos de alimentación que marcarán su relación con la comida.

 

¿Qué alimentos son mejores para este aprendizaje?

Uno de los mayores miedos de las familias a la hora de ofrecer sólidos es el atragantamiento. Debes saber que si la comida mantiene el tamaño y la textura adecuada, el riesgo de que tu bebé se atragante no es mayor al de que lo haga con cualquier otro líquido, puré u objeto.

Al inicio de la alimentación complementaria es mejor darles alimentos grandes, alargados y blandos para que los pueda coger con la mano. Por ejemplo, verduras al vapor (brócoli, palitos de zanahoria, calabacín, …), trocitos de tortilla francesa o de pan. Poco a poco podremos ofrecerles alimentos de menor tamaño.

No debemos olvidar darles a diario frutas, verduras, legumbres y cereales integrales, ya que les aportarán vitaminas, minerales y fibra, además de otros nutrientes. Por ejemplo, el aguacate contiene ácidos grasos esenciales necesarios para el crecimiento y el desarrollo normales de los niños. También pueden incorporarse carnes magras, pescado y huevos. Este último grupo, junto con las legumbres, aportarán proteínas a los peques, un nutriente necesario para el crecimiento y el normal desarrollo de los huesos en los niños.

 

Hay que recordar que es importante que los alimentos deben introducirse de 1 en 1, dejando un margen de tiempo de entre 1-3 días, para comprobar que no existen ni alergias ni intolerancias alimentarias.

 

Disfruta de una vuelta al cole saludable, sin agobios y acompaña a tus peques para que sea un proceso de adaptación gradual. Tu ejemplo es clave para que adquieran unos buenos hábitos de alimentación que les asegure una nutrición y salud óptima para este periodo. ¡Feliz vuelta al cole!

 

 

 

Bibliografía

Leslie Schilling y Wendy Jo Peterson. Todo sobre el Baby-Led Weaning. Plataforma Editorial. 2017

Recomendaciones de la AEP sobre Alimentación complementaria. 2018

Guía recomendaciones para la alimentación en la primera infancia (de 0 a 3 años). Generalitat de Catalunya. guia_recomendaciones_alimentacion_primera_infancia.pdf