Dormir a un bebé recién nacido puede ser un desafío para muchas madres y familias. ¿Qué posición es más adecuada para que duerma el bebé? ¿Qué otros aspectos de seguridad debo conocer? Son dudas que todo padre y toda madre se hace cuando nace un bebé, y es importante conocer las mejores prácticas para ayudar a garantizar la seguridad y el confort de los más pequeños, durante su sueño. Una de las preocupaciones más comunes es el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL), también conocido como muerte súbita infantil. 

En este artículo, exploraremos las posiciones adecuadas para dormir a un bebé y los riesgos asociados con el SMSL.

Qué es el síndrome de muerte súbita del lactante

El síndrome de muerte súbita del lactante es una condición poco comprendida que puede ser aterradora para las familias debido a la naturaleza repentina e inexplicable de la muerte. 

En España, el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) es una de las principales causas de muerte en bebés menores de 1 año. Es una condición en la que un bebé aparentemente saludable muere repentinamente sin ninguna explicación clara. Se produce con mayor frecuencia en bebés menores de 6 meses durante el sueño.

A pesar de los avances en la investigación y la conciencia sobre el tema, todavía no se conocen las causas exactas del SMSL. Los expertos creen que puede ser debido a una combinación de factores, incluyendo la anatomía, la genética y la enfermedad. 

Además, el hecho de que no haya una explicación clara para el SMSL puede ser especialmente difícil para las familias afectadas. La incertidumbre y la falta de respuestas pueden prolongar el duelo y dificultar el proceso de superar la pérdida. Por eso, es importante que las madres y las familias conozcan los factores de riesgo y las medidas preventivas para reducir el riesgo de SMSL.

Qué posición es adecuada para que duerma el bebé de forma segura 

Hay diferentes prácticas para dormir a los bebés. La investigación y los avances han ayudado a conocer más a fondo los riesgos o beneficios de las diferentes prácticas a la hora de dormir al bebé. Aquí hay una descripción de las prácticas más comunes:

  1. Dormir boca arriba: Este es el método de dormir más recomendado por los expertos en seguridad infantil y se considera el más seguro, ya que previene la obstrucción de las vías respiratorias, la sofocación y reduce significativamente el riesgo de SMSL.

  2. Dormir boca abajo: Este método solía ser el más recomendado hace unos años, pero actualmente se ha demostrado que aumenta el riesgo de SMSL.

  3. Dormir de lado: Este método es menos seguro que dormir boca arriba, ya que el bebé puede rodar sobre su estómago o sobre su espalda, lo que aumenta el riesgo de SMSL.

  4. Colecho: El colecho es cuando el bebé comparte la misma cama con sus padres. Es importante seguir medidas de seguridad adecuadas, como mantener la cama libre de objetos peligrosos y supervisar constantemente al bebé mientras duerme para reducir el riesgo de SMSL.

Otras medidas de seguridad

Además de dormir boca arriba, hay otras medidas que pueden ayudar a reducir el riesgo de SMSL. 

Estas incluyen:

  • Evitar fumar durante el embarazo y en el entorno del bebé. El tabaco es un factor de riesgo conocido para el SMSL, por lo que es importante no fumar en la casa o en el mismo ambiente que el bebé.

  • Cohabitación: compartir habitación sin compartir cama disminuye el riesgo de SMSL

  • No compartir la cama con el bebé si se ha consumido alcohol o se han tomado medicamentos que puedan afectar la conciencia: El alcohol y los medicamentos pueden aumentar el riesgo de aplastamiento o sofocación del bebé.

  • Favorecer la lactancia materna mínimo durante los 6 primeros meses de vida.

  • Usar el chupete para dormir tiene un efecto protector del SMSL durante el primer año de vida.

  • No colocar al bebé en posición boca abajo para dormir.

  • Evitar el uso de posicionadores o almohadas en la cuna del bebé.

  • Mantener la habitación del bebé bien ventilada y atemperada.

  • La cuna debe estar libre de almohadas, mantas, peluches o juguetes. Esto puede aumentar el riesgo de asfixia o sofocación. Es importante mantener la cama del bebé libre de objetos que puedan obstaculizar su respiración.

  • Los bebés deben dormir en un colchón plano y sin ningún tipo de relleno adicional, como mantas o cojines.

  • En el caso de practicar colecho, considerar el tamaño de la cama: Es importante considerar el tamaño de la cama y asegurarse de que sea lo suficientemente grande para el bebé y sus padres, sin que haya espacio suficiente para que el bebé se desplace o se deslice debajo de las sábanas o almohadas.

  • Mantener una supervisión constante: Es importante supervisar constantemente al bebé mientras duerme en la misma cama, incluso si se ha tomado todas las medidas de seguridad adecuadas. Los vigilabebés pueden ser de gran utilidad cuando no estamos cerca del niño, y optar por una luz de compañía también puede ayudar a tener cierta visibilidad cuando queremos supervisar al bebé.


En conclusión, con las medidas de prevención adecuadas, el sueño del bebé debe ser una experiencia agradable para toda la familia. A pesar de que el SMSL se puede dar en familias que cumplen con todas las medidas de seguridad, no debe ser un aspecto que genere miedo en el día a día. Asegúrate de poner a dormir al bebé boca arriba, en un espacio libre de objetos que puedan sofocarlo u obstruir las vías respiratorias, y disfruta de la crianza de tu hijo.