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La salida de los primeros dientes del bebé causa algunas molestias, o conductas, que debes reconocer y no confundir con otras. Saber qué dientes son los primeros en salir, o cómo tratar la sintomatología, son pilares básicos que te permiten vivir este proceso como uno más del desarrollo de tu bebé.

 

¿Cuáles son los primeros dientes?

La dentición es un proceso que se alarga en el tiempo y comienza cuando se empieza a formar los primeros dientes en la 5º o 6º semana de gestación, hasta que ocupan su lugar en la encía.

Los dientes temporales, o popularmente llamados dientes de leche, están formados por 20 piezas en total y es la primera dentición del bebé. Son de un color más claro, y su tamaño es más pequeño que los dientes definitivos.

La edad y el orden de aparición del primer diente es muy variable y depende del ritmo de desarrollo del niño. Sin embargo, los primeros en aparecer suelen ser los incisivos centrales inferiores entre los 6 y los 12 meses, y poco a poco, va apareciendo el resto de la primera dentición hasta los 3 años.

 

Síntomas de la salida de los primeros dientes

La dentición es un proceso más del desarrollo infantil y presenta una gran variabilidad en cuanto al ritmo de erupción, al igual que la sintomatología asociada a este proceso. Hay bebés que no manifiestan ninguna molestia, sin embargo, otros niños están más irritables y necesitan morder todo lo que tienen a su alcance, lloran más y se despiertan más por la noche.

Otro síntoma que puedes observar es el cambio en el apetito. Si el bebé está molesto con las encías, se mostrará más reacio a comer. Aunque, sin embargo, otros agradecen poder llevarse a la boca trozos de alimentos un poco duros - como un poco de pan- ya que lo usan para morder y aliviarse. Valora siempre el estado de tu bebé y observa cuál es la mejor forma de aliviarles.

El babeo constante también es característico de la dentición infantil. Si tu peque es de los que va dejando rastro en la ropa, te va a ser muy útil un babero impermeable. Te servirá tanto para recoger las babitas, como para la hora de comer.

Pero también existen síntomas que la creencia popular los atribuye a la salida de los primeros dientes. Pero, la fiebre o el decaimiento en el estado de ánimo, los vómitos o la diarrea no son síntomas típicos de la dentición, por lo que, si aparecen, debes consultar con el pediatra.

 

¿Qué puedo hacer para calmar a mi bebé?

Podrás ver si el diente está a punto de salir si la encía se abulta y se enrojece. La salida de los dientes genera mucha expectación en las familias, pero no deja de ser un proceso natural de la evolución y desarrollo del niño, por lo que no hay motivo para asociarlo a la necesidad de utilizar fármacos. De hecho, no es necesario tratar farmacológicamente su salida.

Durante el día, los bebés no suelen quejarse ni llorar por este motivo, de modo que no debes recurrir a la medicación. Es curioso porque parece que los dientes solo duelen por la noche. Puedes probar a masajear a tu bebé las encías inflamadas. También puedes ofrecerle un mordedor o una gasa mojada en agua fría, ya que eso suele calmar el ansia de morder y la irritabilidad propia de la inflamación.

 

¿Los remedios populares para la dentición infantil funcionan?

Son muchos los tratamientos que podemos encontrar para aplicar sobre la encía del bebé. Sin embargo, no todos son eficaces ni seguros. En muchos de ellos se ha constatado que no producen ningún efecto sobre la dentición.

Así que, lo más efectivo para calmar los síntomas de la salida de los dientes de tu bebé, es aplicar frío y presión, igual que la que ejerce el bebé cuando muerde un objeto (recuerda ofrecer objetos seguros).

 Bebé cepillo dientes

¿Cuándo empezar a lavar los dientes del bebé?

Incluso antes de la erupción de los primeros dientes podemos instaurar unos buenos hábitos de higiene bucal. La prevención de caries debe realizarse ya desde el embarazo, porque la salud bucal de la madre condiciona en cierta medida la del futuro bebé.

La caries puede aparecer en cualquier momento desde que salen los primeros dientes, y es la enfermedad crónica más frecuente en la infancia. La caries presenta graves repercusiones para el peque, como dolor intenso e incluso infecciones. Por ello, se debe actuar para reducir los principales factores de riesgo: la presencia de bacterias productoras de caries, y el contacto prolongado de los azúcares con el diente.

Una correcta higiene de los dientes mejora la microbiota oral y reduce el riesgo de caries. Empieza dos veces al día, por la mañana y, sobre todo, por la noche. Utiliza una gasa, un dedal de silicona o un cepillo dental de lactantes con pasta dental baja en flúor de 1000 partes por millón (ppm). Sólo debes poner la cantidad equivalente a un grano de arroz.

 

¿Es necesario el aporte de flúor?

El flúor es un mineral que fortalece el esmalte dental y ayuda a prevenir la caries. El agua corriente es una fuente de flúor y la pasta dentífrica también contiene este mineral. Si tu peque necesita un suplemento de flúor, será el odontopediatra quien os lo indique. De hecho, se recomienda la primera visita al dentista durante el primer año de vida ¡Apuntarlo en su cartilla!

 

La alimentación y la salud de sus dientes

Hemos comentado que la presencia de azúcares en contacto con los dientes es un factor de riesgo para el desarrollo de caries. Iniciar unos buenos hábitos de alimentación en la familia garantiza una buena salud del peque. Además, si instauras estos hábitos saludables a lo largo de su infancia es muy probable que los mantenga durante toda su vida.

Evita ofrecer toda fuente de azúcares refinados como zumos comerciales, bollería, postres lácteos azucarados, refrescos, helados, gominolas, tanto para su salud bucal oral como para su salud general.

Una dieta rica en fruta, verdura, legumbres, cereales integrales, carnes magras, pescados, huevos y lácteos naturales, contribuye a mantener un adecuado pH en la boca y reduce la presencia de bacterias patógenas.

 

La salida de los primeros dientes de tu bebé es un momento inolvidable, pero que genera muchas preguntas, por la cantidad de mitos que circulan. Conocer los síntomas, y saber cómo tratarlos, te ayudará a vivir este proceso con normalidad. La higiene oral es fundamental desde el nacimiento, pero no debemos olvidar que debemos fomentar unos hábitos de alimentación saludables para prevenir la aparición de caries infantil y de otras patologías.