Todos los niños, y niñas, tienen derecho a una correcta higiene para preservar la salud, ya que, reduce el riesgo de contagio de enfermedades y aumenta el bienestar de los peques. Descubre la importancia de los hábitos de higiene de tu bebé y cómo llevarla a cabo de forma correcta.

 

¿Por qué es importante mantener unos buenos hábitos de higiene?

Un informe publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Infancia reveló que una tercera parte de la población mundial no implementa las medidas de higiene básicas, siendo los niños el colectivo más vulnerable.

Este hecho tiene implicaciones a todos los niveles, porque la falta de higiene conlleva mayor riesgo de enfermar, deteriora la salud del peque y merma su bienestar.

Desde el nacimiento, es recomendable adoptar unos buenos hábitos de higiene que garanticen el bienestar del pequeño y a medida que crezca, adquiera esos hábitos dentro de sus rutinas diarias.

 

¿Cómo debe ser los hábitos de higiene de tu peque?

La llegada de un bebé supone hacerse cargo de todas sus necesidades, entre ellas el cuidado de la higiene corporal. Lo importante es que la higiene sea diaria y adaptada a la edad y necesidades del pequeño. Muchos padres dudan sobre cómo asear correctamente al recién nacido. ¡Te ayudamos!

 

Tips para unos hábitos de higiene adecuados y seguros:

 

  • La bañera debe adaptarse a la edad del peque. De esta manera aseguras que tu bebé no corre el riesgo de resbalarse o moverse, además que supone un ahorro de la cantidad de agua empleada.
  • Mantén la habitación caldeada a unos 22-24 ºC. Utiliza un termómetro de agua para comprobar la temperatura. Antes de meter a tu bebé en la bañera, debes comprobar que la temperatura del agua esté entre los 36 ºC y los 38 ºC.
  • Emplea un jabón suave de pH neutro, y cuando el bebé es un poco más mayor, usa un champú pediátrico para el cuidado del cabello.
  • Los bebés suelen relajarse con el baño, y más si lo acompañas con un relajante masaje.
  • Coloca la toalla cerca de la bañera. Es importante que cuando quieras sacar al bebé del agua, dispongas de la toalla sin tener que separarte de él ni un segundo.
  • Al salir de la bañera, asegúrate de secar bien la piel del bebé, sobre todo en los pliegues, cabeza y orejas.
  • Cuando esté bien sequito, es el momento idóneo para hidratar la piel y aprovechar para realizar un masaje. Opta por una leche corporal pediátrica, o bien un aceite, que le proporcione un cuidado agradable y una sensación de bienestar y relax.
  • Recuerda que el masaje infantil, además de los beneficios que aporta para la salud del bebé, es una manera de generar vínculo con tu pequeño.
  • Asegúrate de secar el cabello del peque y peinarlo con un peine de cerdas.

 

Indispensables para el baño de tu bebé

La hora del baño requiere de una preparación previa, para que sea un momento agradable y seguro para el bebé.

Por ello, es recomendable que antes de meter al niño a la bañera, tengas a mano todo lo que vas a utilizar.

Así, no dejarás a tu bebé sin supervisión en ningún momento. ¡Recuerda que esto es muy importante!

 

El momento del baño

Las mayores dudas surgen en los primeros días de vida del bebé, cuando aún conserva el cordón umbilical. En este sentido, tampoco hay una norma definida de cómo hacerlo. Se puede sumergir al niño o se puede optar por una ducha o aseo por partes.

Según la Asociación Española de pediatría no existe un consenso sobre la frecuencia recomendada para bañar a un bebé. Dependerá de las costumbres familiares y culturales, así como, de las sensaciones del pequeño.

Recuerda que el baño del bebé debe ser un espacio de disfrute y experimentación. Por lo que si le gusta el momento del baño podremos realizarlo de forma diaria. Sin embargo, si supone un momento de llantos y estrés, será conveniente espaciar este lavado.

 

El lavado de manos es crucial para unos correctos hábitos de higiene

El lavado de manos es la principal medida de higiene para evitar la transmisión de patógenos. Según la OMS, el lavado de manos con agua y jabón reduce el 50% de las diarreas infantiles, y el 25% de las infecciones respiratorias.

Adoptar el hábito de lavar las manos antes de las comidas, y después del juego, es una de las 16 prácticas familiares claves promovidas por la OMS, y Unicef, para fomentar un crecimiento y desarrollo saludable de los niños menores de 5 años. De esta manera, los niños crecen con los hábitos de higiene adquiridos y es más fácil garantizar el bienestar de nuestros peques ahora y en el futuro.

 

 

Cuando se pueden cortar las uñas de los recién nacidos

Los bebés suelen nacer con las uñas largas, lo que hace que se arañen cada vez que se pasan las manos por la cara. Esta uña está adherida a la piel del dedo y es complicado cortarla, por lo que es preferible esperar unos días.

A partir de las dos, o tres semanas de vida, se puede empezar a utilizar una tijera adaptada para recortarlas. Es recomendable hacerlo después del baño, o cuando el bebé esté tranquilo.

 

Cuando empezar con la higiene bucal

La caries dental es actualmente la enfermedad crónica más frecuente en la infancia. En España el 31% de los menores de 6 años tiene caries.

La higiene de la boca de los bebés debe iniciarse antes de la salida de los primeros dientes. Días después del nacimiento de tu bebé, puedes empezar a limpiar a diario las encías con una gasa húmeda.

Más adelante, tan pronto como salgan los primeros dientes, cepíllale con un cepillo adaptado y una pasta dental fluorada en una cantidad no mayor a un grano de arroz.

 

Iniciar con tu bebé unos hábitos de higiene adecuados es fundamental para su bienestar y salud. Con estos sencillos tips, la higiene diaria se convertirá en un hábitosencillo, seguro y agradable para tu bebé.