Ha llegado ese momento en el que va siendo necesario tener lista la bolsa para ir al hospital. Unas 3 a 4 semanas antes del alumbramiento del peque, es buena idea preparar todo lo que te llevarás al hospital el día del parto. No sabes si tu hija, o hijo, decidirá nacer antes de tiempo, así que es mejor estar prevenida. Es un momento muy emocionante porque veis más cerca el momento del parto, y nada mejor para estar preparada para ese momento, que acabar la canastilla de tu bebé. Te damos consejos sobre que llevar en su bolsa.

 

¿Cuándo preparar la canastilla del bebé?

Es probable que, varias semanas antes de la fecha prevista de parto, prepares tu casa para la llegada de tu pequeño. Seguro que tienes acabada su habitación, su ropa limpia, y ordenadas todas las cosas que vas a necesitar los primeros días. Así que, entre tanto preparativo, es importante que no se te olvide preparar la bolsa del hospital.

Dejar para el último momento la bolsa de tu bebé puede suponer que te acabes agobiando por si el parto se te adelanta, y es posible que con los nervios se te olvide algo. Por lo tanto, lo recomendable es empezar a organizar la canastilla alrededor de la semana 37 o 38. De esta forma, si el parto se adelanta unos días, tendrás todo bajo control.

 

Los imprescindibles para el hospital

Si todo sale bien, tal y como se espera de un embarazo desarrollado con normalidad, no necesitarás permanecer en el hospital más de 2 o 3 días. Elige un bolso de maternidad donde puedas guardar todas las cositas tuyas y de tu bebé. Pero, sé prudente al organizar el equipaje. ¡No vacíes todo el armario! Te contamos todo lo que vais a necesitar tu bebé y tú.

 

¿Qué es necesario llevar para la mamá?

 

1.  Documentación que debe incluir tu canastilla del bebé.

Prepara los documentos necesarios para el ingreso en el hospital: DNI, tarjeta sanitaria, plan del parto (si lo tienes), pruebas y cartilla del embarazo. Es mejor que lo ordenes todo en una carpeta de fácil acceso.

 

2.  Camisones, bata y ropa interior.

A tu llegada al hospital, te proporcionarán un camisón adaptable para el momento del parto. No obstante, cuando estés en la habitación, podrás cambiarte y ponerte el que más te guste. Es mejor que cuentes con un par, o tres, de camisones cómodos.

Si tu intención es amamantar, asegúrate que tengan apertura delantera accesible y que te facilite la lactancia materna. Puedes llevarte una bata por si en algún momento sientes frío, o deseas estar más vestida para recibir a las visitas, si bien, recuerda que en los hospitales suele hacer bastante calor.

En cuanto a la ropa interior, para los primeros días es necesario que sean mudas cómodas, de algodón y de tallo alto. Tal vez, te sea más cómodo recurrir a las braguitas desechables para no manchar las tuyas.

En cuanto a los sujetadores, si tu intención es dar el pecho, mete en la canastilla un par de ellos específicos para lactancia materna. Recuerda comprarlos una, o dos tallas, más grandes porque el contorno de tus pechos aumentará.

 

3.  Neceser e higiene personal.

Recuerda incluir en la canastilla del hospital tu bolsa de aseo con todo lo que vas a necesitar. Aunque en el hospital te den algunos productos de uso personal, seguramente, preferirás llevar el jabón, o la crema hidratante, que sueles usar. En tu bolsa no deben faltar las toallitas sanitarias postparto y los discos de lactancia.

 

4.  Ropa y calzado

Para tu estancia en el hospital, lo ideal es llevar chanclas, o zapatillas de estar por casa, para que estés más cómoda. A la salida del hospital, recuerda llevar ropa y calzado que sean fáciles de poner y quitar.

Es posible que después del parto vuelvas a la talla que tenías antes del parto, pero puedes seguir utilizando la ropa del embarazo si te resulta más agradable.

 

Qué meter en la bolsa del bebé

1.  Bodis y pijamas

En algunos hospitales ofrecen ropa para el bebé durante los días de ingreso. Suelen vestir a los bebés con un bodi, y un gorrito, para las primeras horas.

Sin embargo, en otras maternidades, es la mamá la que se encarga de toda la ropa del bebé. En ese caso, deberás llevar 3 o 4 bodis de algodón y pijamas para mantenerlo calentito. Te recomendamos que cuentes con alguna muda más por si acaso, ya que, es habitual que los bebés se ensucien con facilidad y es muy probable que necesites cambiarle a menudo.

 

2.  Toallitas y pañales.

En general, no es necesario llevar pañales para los días de ingreso hospitalario, puesto que los suele proporcionar el centro hospitalario. Al igual que en el caso de la ropa, puedes confirmar en tus visitas prenatales, los utensilios que te van a proporcionar, y los que tienes que llevar tú.

Las toallas húmedas son de gran utilidad a la hora de limpiar las primeras cacas del bebé, el meconio, que tiene una consistencia pegajosa y es muy difícil de eliminar.

 

3.  Leche corporal y crema hidratante, un imprescindible de la canastilla de tu bebé.

La piel del recién nacido es delicada y merece un trato especial. Tras el primer baño del bebé, es recomendable usar una leche corporal, rica en aceites naturales como es el aceite de almendras dulces o la manteca de Karité. Es necesario que nutran y protejan la piel evitando los procesos de sequedad e irritación.

No te olvides de llevarle un pequeño cepillo de cerdas naturales para su cabello, es posible que tu bebé nazca con mucho pelo.

 

Como ves, preparar la canastilla del bebé para el hospital, es algo sencillo, pero que debes hacer con antelación o es muy probable que te olvides de cosas importantes. Si preparas su bolsa con calma y mimo, te servirá para disfrutar de este momento y sentirte un poco más cerca del momento en que verás a tu bebé por primera vez. ¡Ánimo que ya no queda nada!