Hacer viajes seguros con tu bebé puede ser una experiencia maravillosa, pero también puede presentar desafíos únicos. La seguridad es una prioridad máxima cuando se trata de viajar con los más pequeños de la familia. En este artículo, exploraremos todo lo que las familias deben tener en cuenta para garantizar un viaje seguro y placentero con el bebé. 

Planifica viajes seguros con tu bebé

Antes de embarcarte en un viaje con tu bebé, es esencial realizar una planificación previa detallada. Es recomendable hacer una escapada cerca de casa a modo prueba para ver cómo os desenvolvéis fuera del hogar. A la hora de organizar el viaje, investiga y selecciona destinos que sean amigables para los niños y que ofrezcan instalaciones adecuadas para bebés. Asegúrate de tener tiempo suficiente para preparar todos los elementos esenciales y considera la duración y el tipo de viaje más adecuado para tu bebé. Consulta con el pediatra para asegurarte de que tu bebé esté en condiciones óptimas para viajar y verifica si se necesitan vacunas adicionales.

  1. Seguridad en el transporte 

La seguridad en el transporte es fundamental cuando se viaja con un bebé. Si viajas en automóvil, asegúrate de tener un sistema de retención infantil que cumpla con los estándares de seguridad. Instálala correctamente y ajústala según las recomendaciones del fabricante. Si viajas en avión, considera reservar un asiento para tu bebé, ya que es más seguro que tenerlo en tu regazo. Además, lleva una bolsa de mano con artículos esenciales, como pañales, alimentos y medicamentos, en caso de que se retrasen o pierdan las maletas.

  1. La maleta para viajar con tu bebé

Recuerda que el espacio es oro cuando se trata de viajar, por lo que antes de emprender el viaje, haz una lista de los imprescindibles, y procura no llenar con extras la maleta. Ten en cuenta la época del año y la duración del viaje para estimar las prendas que vas a necesitar. Siempre puedes lavar tu ropa en el destino.

  1. El botiquín

Cuando viajas con tu bebé, es esencial llevar un botiquín bien equipado para hacer frente a cualquier eventualidad. No olvides incluir:

  • Medicamentos: Si tu bebé toma medicamentos recetados regularmente, asegúrate de llevar suficiente cantidad para la duración del viaje.  Incluye medicamentos básicos para aliviar la fiebre, el dolor y las molestias leves. Sin embargo, es importante consultar con el pediatra antes de administrar cualquier medicamento a tu bebé.

  • Un termómetro digital para medir la temperatura de tu bebé en caso de fiebre es esencial. Opta por un termómetro adecuado para bebés, como los de lectura rápida y sin contacto.

  • Solución salina: Útil para aliviar la congestión nasal y aflojar las mucosidades.

  • Vendas y apósitos para el cuidado de pequeñas heridas o ampollas. Asegúrate de que sean específicamente para bebés y que sean hipoalergénicos.

  • Crema para erupciones del pañal: Opta por una crema de barrera que contenga óxido de zinc y sea suave para la piel sensible del bebé.

  • Antiséptico: Un antiséptico suave, como el agua oxigenada o una solución de povidona yodada, es útil para limpiar pequeñas heridas o rasguños.

  • Suero oral: esencial para rehidratar al bebé en caso de diarrea o vómitos. Lleva sobres o botellas de suero oral específico para bebés.

  • Elementos de higiene: No olvides incluir pañales desechables, toallitas húmedas, cremas hidratantes y productos de limpieza suaves para el cuidado diario del bebé.

  • Es importante que antes de viajar consultes con el pediatra para asegurarte de llevar los medicamentos adecuados y tener en cuenta las necesidades específicas de tu bebé.

  1. Alojamiento seguro

Al seleccionar el alojamiento, elige lugares que ofrezcan un ambiente adecuado para bebés. Pregunta si tienen cunas disponibles o si puedes llevar la tuya propia. Inspecciona la habitación en busca de posibles peligros, como enchufes descubiertos o muebles inestables. Asegúrate de que las ventanas estén protegidas con redes de seguridad para evitar caídas accidentales. Si estás alojado en una casa de vacaciones, considera bloquear el acceso a las escaleras y asegurarte de que no haya productos químicos u objetos peligrosos al alcance del bebé.

  1. Alimentación del bebé

Es importante programar cómo vas a alimentar a tu bebé durante el viaje y en el destino. Si eres madre lactante, estás de suerte porque no necesitas preparar nada. Si tu bebé toma biberón, recuerda de llevar dos biberones, leche de fórmula y si fuera necesaria agua embotellada para el viaje. En el caso de que tu bebé ya coma alimentos sólidos, puedes optar por ofrecer vuestra comida o llevar alimentos de fácil conservación para el viaje.

  1. Protección solar y climática 

Cuando viajas con tu bebé, es crucial protegerlo del sol y las condiciones climáticas extremas. Aplica protector solar específico para bebés, con un factor de protección alto, en todas las áreas expuestas de su piel. Viste a tu bebé con ropa ligera y transpirable, y mantén su cabeza protegida con un sombrero de ala ancha. Si el clima es frío, asegúrate de abrigarlo con capas de ropa. Evita exponer al bebé a temperaturas extremas durante largos períodos de tiempo y mantén un equilibrio adecuado de temperatura en el entorno en el que se encuentre.


Recuerda que cada familia y bebé son únicos, por lo que es importante adaptar estos consejos a las necesidades individuales y seguir siempre las recomendaciones de seguridad para disfrutar de viajes seguros con tu bebé.